Social Icons

miércoles, 27 de marzo de 2013

Los últimos días


3/10
Los últimos días (España, 2013).
Dirección y guión: David Pastor y Àlex Pastor.
Intérpretes: Quim Gutiérrez, José Coronado, Marta Etura, Leticia Dolera, Mikel Iglesias.
Música original: Fernando Velázquez.
Fotografía: Daniel Aranyó.
Montaje: Martí Roca.
Idiomas: Español.
Duración: 100 minutos.


Apocalipsis buñueliano


Al ver esta película es inevitable pensar en El ángel exterminador (Luis Buñuel, 1962). La genialidad del director aragonés convertía una idea brillante (la imposibilidad de salir al exterior) en una despiadada metáfora sobre la naturaleza humana, especialmente sobre esa clase acomodada a la que siempre le ha gustado hostigar.

Los hermanos Pastor toman prestada aquella premisa para construir su fábula apocalíptica. Una plaga que se extiende por toda la humanidad, incapaz de sobrevivir en espacios exteriores. Los autores repiten con virus devastador, también presente en su debut en el largometraje, la interesante Infectados (2009). Aquella pequeña producción estadounidense jugaba muy bien la baza de no dar ninguna concesión al espectador.

Todo lo contrario ocurre en Los últimos días, preocupada en demasía por introducir elementos que reconforten al público. Algo que personifica a la perfección de José Coronado, el típico duro de buen corazón. El film se estructura con el socorrido montaje paralelo que nos cuenta los días previos a la epidemia, pero que principalmente sirve para que los directores introduzcan el elemento sentimentaloide en la historia de la joven pareja.
Toca, eso sí, destacar el poderoso diseño de producción. Más que ver las calles de una gran urbe vacías (algo que impresiona, pero que empieza a estar muy visto), impresiona la ambientación de los subsuelos, de una crudeza ejemplar. Así como la caracterización de unos personajes, muy oportunamente demacrados. Una lástima que toda esta aspereza esté acompañada por un guión lleno de tópicos, rematados con unos diálogos tan desafortunados. Y una pena que se busque el sentimentalismo facilón en lugar de la incomodidad de su ópera prima.

Manuel Barrero Iglesias


video

Estrenos España: 27 marzo 2013

Tan solo cuatro estrenos tenemos para esta semana festiva. Entre ellos, una película italiana de 2010 que al fin encuentra hueco en nuestra cartelera gracias a Alta Films. Se trata de La soledad de los números primos, adaptación de la reconocida novela de Paolo Giordiano, y que el mismo guoniza junto al director Saverio Constanzo.
El cine español nos trae otra película apocalíptica más. Los hermanos Pastor (que debutaron en el largometraje con Infectados) vuelven sobre el tema en Los últimos días,  una película con tintes buñuelianos, aunque con un guión lleno de tópicos.

Los británicos nos traen una versión (otra más) del clásico dickensiano Grandes Esperanzas. Dirige un nombre de peso como es Mike Newell, mientras que el reparto lo encabezan Ralph Fiennes y Helena Bonham-Carter.

Por último, G.I. Joe: La venganza, segunda película de la franquicia de Hasbro. Con la aparición estelar de Bruce Willis, el film sigue la senda de las producciones de la compañía juguetera.

G.I. Joe: La venganza


2/10
G.I. Joe: Retialation (Estados Unidos, 2013).
Dirección: Joe M. Chu.
Intérpretes: Dwayne Johnson, Jonathan Pryce, Byung-hun Lee, D.J. Cotrona, Adrianne Palicki, Elodie Young, Channing Tatum, Bruce Willis.
Guión: Rhett Reese, Paul Wernick.
Música original: Henry Jackman.
Fotografía: Stephen F. Windon.
Montaje: Roger Barton, Jim May.
Idioma: Inglés.
Duración: 110 minutos.



El Imperio Cobra

Ahí sigue Brian Goldner, mandamás de la compañía juguetera Hasbro, castigándonos con películas basadas en sus productos. Los Transformers protagonizan su saga estrella (con eso ya queda todo dicho), pero también tienen protagonismo los G.I. Joe, que ya llevan dos filmes. Incluso un juego de mesa como 'Hundir la flota' tuvo su película. Aquella infame Battleship (Peter Berg, 2012), una apología armamentística nada disimulada.

G.I. Joe: La venganza da continuidad a ese mensaje pro militar, siendo ellos los únicos realmente capaces de salvar al país cuando las cosas se ponen feas. Los únicos con la integridad suficiente para no dejarse corromper. Vamos, a lo que ya estamos acostumbrado en este tipo de cine agresivo y descerebrado, que nos trata de vender la nobleza de aquellos que ejercen la violencia desde las instituciones.

El film conserva pocos elementos comunes con su predecesora. Un minúsculo hilo argumental las une, para una renovación casi total del reparto. Dwayne Johnson se encarga de llevar el peso sobre sus anchas espaldas, flanqueado por los rostros bonitos de Adrianne Palicki y D.J. Cotrona. Esta secuela nos ahorra la brasa que nos dieron en la anterior con la(s) subtrama(s) amorosa(s), que aquí queda levemente apuntada. Y se agradece. Así como la decisión de mantener al coreano Byung-hun Lee y al veterano Jonathan Pryce.

Aunque lo más llamativo del cast es la inclusión de Bruce Willis en un pequeño papel. La marca Willis sigue vendiendo, aunque la desgana con la que el actor afronta su personaje es más que evidente. La presencia del icono, como personaje de vuelta de todo, dará alguna pequeña satisfacción a los fans, aunque su presencia no sea nada brillante.

Y es que estamos ante un film que no deja de ser otra cinta de acción del montón. Alguna secuencia espectacular y algún chiste más inteligente de lo que pueda parecer, es de lo poco que podemos rescatar en una película donde el ruido y las explosiones llenan el inmenso vacío que deja todo lo demás.

Manuel Barrero Iglesias






Taquilla España: 22-24 marzo 2013

Los Croods entran con fuerza en la taquilla, situándose en el primer lugar con más de dos millones y medio. El otro estreno fuerte de la semana se conforma con la segunda posición, y unas cifras algo mediocres. The Host debuta con 0'83. Las otras dos novedades que aparecen en el ránking son Por la cara (0'47) en quinto lugar y Una bala en la cabeza (0'25) en el octavo.
Tras dos semanas de liderazgo, Oz cae al tercer puesto, sumando otro medio millón más a unas cifras que superan los cuatro y medio. Mientras Anna Karenina no se mantiene mal, presentando la caída menos acusada del Top Ten, rozando también el medio millón.

Los amantes pasajeros (0'45) cae hasta la sexta plaza, muy cerca ya de los cuatro millones totales. Jack, el cazagigantes (0'38) se desinfla en su segunda semana hasta el séptimo lugar. Cierran Hansel & Gretel: Cazadores de brujas (0'21) y Parker (0'18)

martes, 26 de marzo de 2013

Érase una vez en Anatolia


6/10
Bir zamanlar Anadolu'da (Turquía-Bosnia y Herzegovina, 2011).
Dirección: Nuri Bilge Ceylan.
Intérpretes: Muhammet Uzumer, Yilmaz Erdogan, Taner Birsel, Ahmet Mümtaz Taylan, Firat Tanis.
Guión: Ebru Ceylan, Nuri Bilge Ceylan, Ercan Kesal.
Fotografía: Gökhan Tiryaki.
Montaje: Bora Göskingöl.
Idioma: Turco.
Duración: 150 minutos.


Con la vida en los talones


Es ésta una película para degustar tranquilamente, con mucha pausa. Recreándose en cada detalle, en cada plano. Un film para paladares exquisitos. No hay ninguna prisa en este trabajo de dos horas y media que se toma su tiempo para contarnos su historia. Y lo mejor de todo es que lo más interesante no ocurre delante de nuestros ojos, sino lejos de la cámara.

El primer acto es fascinante. Un viaje nocturno a través de la estepa, con planos esternos en los que observamos a un conjunto de personas buscando un cadáver enterrado no se sabe dónde. La belleza de las imágenes filmadas por Ceylan cautivarán al espectador predispuesto, aunque muchos se quejarán de que “no pasa nada”. Sí que ocurre, aunque sea casi imperceptible. Una sutil y delicada presentación de los personaje que forman este variopinto grupo.
La parte central me resulta mucho menos brillante. Un descanso en el se acaba el paisaje hipnótico, y donde las interacciones se hacen más evidentes, abandonando ese halo misterioso que planeaba al principio. La búsqueda del cadáver también incidía en ese tono negro que se pierde en un tramo central quizás alargado en exceso.

El film vuelve a remontar el vuelo en una parte final muy clarificadora. Llega la luz del día, y el autor desencripta muchos de los (pequeños) misterios que nos ha ido susurrando anteriormente. Y siguen los planos eternos, y la intención de captar el máximo de verdad posible en unas imágenes que hablan de una cosa mientras los personajes hablan de otras.

Manuel Barrero Iglesias

lunes, 25 de marzo de 2013

La cocinera del presidente

5/10
Les sauveurs du Palais (Francia, 2012).
Dirección: Christian Vincent.
Intérpretes: Catherine Frot, Arthur Dupont, Jean d'Ormesson, Hippolyte Girardot, Jean-Marc Roulot.
Guión: Etienne Comar, Christian Vincent, inspirado libremente en la vida de Danièle Mazet-Delpeuch.
Música original: Gabriel Yared.
Fotografía: Laurent Dailland.
Montaje: Monica Coleman.
Idioma: Francés.
Duración: 95 minutos.



Receta tradicional

Si esta película es considerada una comedia no es, precisamente, porque haga reír al público. No recuerdo ni un chiste (si es que lo hay) en todo el film. Es su tono ligero lo que la encasilla dentro de ese género. Y es que estamos ante un ejemplo paradigmático de eso que llamamos “cine amable”. Una historia reconfortante que, además, cuenta con el atractivo de estar inspirada en hechos reales.

La cocinera del presidente recurre a ese subgénero que nos narra la amistad creada entre alguien que está en el poder y algún miembro del populacho (lo normal es que trabaje para aquél). Un claro ejemplo reciente es El discurso del rey (Tom Hooper, 2010), ganadora del Oscar que se apoya en la relación del rey Jorge VI con su logopeda. Para este tipo de cine es imprescindible ese tono liviano y complaciente. Se trata de conectar con el público, al que le reconforta ver cómo cualquier común de los mortales puede estrechar vínculos con un rey, o un presidente del gobierno (a los cuales siempre se presenta en su faceta más humana).
Christian Vincent construye su film a partir de los lazos establecidos entre un ya mayor presidente Miterrand y su cocinera. Ahí tenemos el segundo elemento que predispone al público a salir con una sensación agradable: la cocina. Un recurso explotado con asiduidad en los últimos años, y que ha dado desiguales obras, intrascendentes la mayoría de ellas. Siempre será complicado a aquella celebración del buen comer que es El festín de Babette (Gabriel Axel, 1987).

Así que entre platos exquisitos, el gusto por la cocina tradicional, la defensa de lo natural, la crítica al machismo y las entrañables conversaciones entre cocinera y presidente; vamos pasando un rato agradable. Hay poca ambición, así que poco más podemos destacar de un film que se autolimita a sí mismo. La ligereza es su mejor arma, pero también su peor rémora.

Manuel Barrero Iglesias

viernes, 22 de marzo de 2013

The Host (La huésped)


1/10
The Host (Estados Unidos, 2013).
Dirección: Andrew Niccol.
Intérpretes: Saoirse Ronan, Diane Kruger, William Hurt, Jake Abel, Max Irons.
Guión: Andrew Niccol, basado en la novela de Stephenie Meyer
Música original: Antonio Pinto.
Fotografía: Roberto Schaefer.
Montaje: Thomas J. Nordberg.
Idioma: Inglés.
Duración: 125 minutos.



Me siento extraña

No he leído ninguna de las novelas de Stephenie Meyer, y después de haber visto tres adaptaciones cinematográficas de sus obras, lo que menos me apetece es abrir un libro de esta señora. Presume ella que 'The Host' es un libro mucho más adulto (sic) que la saga 'Crepúsculo'. Habla de que mientras las aventuras de Bella se centraban en el amor romántico adolescente; su última creación trataba, además, temas más trascendentales. No sé si el libro los trata (intuyo que no), pero el film anda muy lejos de tener algo parecido a profundidad.

Y es que la estructura del film es calcada a la de la saga vampírica: crear un dilema amoroso, mientras se mezclan referentes sin orden ni concierto. En esta ocasión, la receta consiste en combinar La invasión de los ladrones de cuerpo con cualquier distopía del tipo 'Un mundo feliz'. A partir de estos clásicos de la ciencia-ficción, se crea un producto kitsch apto para el consumo masivo de adolescentes.
Todo un batiburrillo en el que la reflexión deja paso a las chiquilladas. No voy a negar el mérito de esa idea del conflicto entre el cuerpo invasor y el invadido. Una ocurrencia brillante a partir de la cual se podría haber montado una interesante dialéctica. Pero el desarrollo no puede ser más pueril, rematado con el inevitable trío (¿o cuarteto?) amoroso. Aunque hay que decir que las secuencias románticas son las que más juego dan. Al menos, consiguen sacarnos unas buenas carcajadas. Involuntarias, eso sí, pero carcajadas al fin y al cabo.

El resto del tiempo, es un continuo querer y no poder ser profundos; y en lo que máximo que se alcanza es una intrascendencia insípida. The Host tiene el problema de tomarse en serio a sí misma, cuando eso es lo único que no debería hacer. Sobre todo, si construyes un guión que es toda una incoherencia, lleno de sinsentidos e inexplicables. Y entonces uno se pregunta qué hace alguien como Andrew Niccol (que incluso escribe el guión) ahí metido, aparte de dar ese toque de elegancia tan suyo.
Al menos, han elegido una buena actriz como protagonista. Lástima que Saoirse Roman tenga que defender un espectáculo tan ridículo -esas conversaciones consigo misma-, pero al menos aporta algo de dignidad a un personaje que otras manos hubiera resultado un esperpento. De los dos jóvenes actores que la acompañan, mejor no hablamos.

A esta obra no le falta su mensaje obvio. La humanidad es imperfecta, sí. Que nos matemos los unos a los otros está mal, pero eso se ve compensado por el amor, ese sentimiento más grande que cualquier otra cosa. Y aunque se introduzca el amor fraternal, todos sabemos que Meyer (no olvidemos que también es productora) habla del romance, que para eso está metido con calzador en muchos momentos del film.

Seguro que su público saldrá encantado con la idea, pero a algunos ya nos pilla mayores. Al menos, me gustaría pensar que los fans de Meyer se preocupan por buscar los referentes. Que van ir corriendo a ver La invasión de los ladrones de cuerpo (Don Siegel, 1956) o a leer 'Un mundo feliz' (Aldous Huxley, 1932). Incluso, me podría valer con Gattaca (Andrew Niccol, 1997). Si fuera así, hasta le podríamos agradecer algo a esta mujer. Pero lo dudo mucho.


Manuel Barrero Iglesias


Estrenos España: 22 marzo 2013

Esta semana recomendamos el estreno de Érase una vez en Anatolia, dirigida por el turco Nuri Bilge Ceylan (Lejano, Los climas). Una película de dos horas y medias, a la que no le faltan sus lagunas, pero que está repleta de bellos planos esteparios. Una noche en la que pasa poco, pero en la que ocurre mucho más de lo que se nos cuenta. A algunos les podrá parecer tediosa, pero quien conecte con este film podrá recrearse en sus muchas virtudes.
Un par de comedias francesas llegan a nuestra cartelera. La ligera La cocinera del presidente se basa en la historia real de Hortense Laborie, quien fue durante dos años cocinera particular de François Miterrand. Incompatibles se estrena aprovechando la popularidad de Omar Sy (Intocable), quien protagoniza esta comedia policiaca.

Desde Estados Unidos, múltiples y variados estrenos. Los Croods: una aventura prehistórica es la última producción animada de Dreamworks. protagonizada por una familia que debe enfrentarse a los movimientos sísmicos que está sufriendo La Tierra.

Stallone se resiste a abandonar el cine de acción, y luce musculatura en Una bala en la cabeza, dirigida por el legendario Walter Hill. Un film violento, que solo busca la diversión por la diversión.

Comedia dirigida por Seth Gordon (Cómo acabar con tu jefe), Por la cara está protagonizada por dos habituales del género como son Jason Bateman y Melissa McCarthy. Lástima de guión poco inspirado.

El estreno estrella de la semana es The Host (La huésped), película basada en la novela de Stephenie Meyer (quien ejerce labores de producción). Desde luego, nos encontramos ante una de las grandes comedias (involuntaria, eso sí) de la temporada. Dirige Andrew Niccol, quién te ha visto y quién te ve.

Terminamos el repaso con un mito. El incombustible Jess Franco sigue rodando a sus 82 años, y esta semana (en un estreno muy reducido) llega Al Pereira vs. the Alligator Ladies, en la que el director recupera a uno de sus personajes más emblemáticos.




jueves, 21 de marzo de 2013

Atlátida Film Fest 2013 Programación completa

Mañana comienza la tercera edición de este festival On-Line que se puede ver en la plataforma Filmin desde el 22 de marzo hasta el 22 de abril.. Os dejamos con la programación completa del evento, y con la nota de prensa tras la presentación que se realizó el pasado martes en Barcelona. A partir de mañana, informaremos sobre las películas que vayamos viendo a lo largo de este mes.



*Nota de prensa Atlántida

El festival de cine online Atlántida Film Fest ha revelado el resto de su ambiciosa programación en la que destacan 2 estrenos mundiales y 8 estrenos nacionales entre los 37 largometrajes que componen las dos secciones del festival: Sección Oficial (films rodados en España o América Latina) y Sección Atlas (joyas destacadas de otros festivales).

A excepción del film inaugural, Post Tenebras Lux de Carlos Reygadas y de la reivindicativa Recoletos, arriba y abajo del veterano Pablo Llorca, la Sección Oficial apuesta por nuevos nombres de la cinematografía hispanoamericana que presentan su primera o segunda película y lo hacen bien lejos de la zona de confort. Cine que seduce, conmueve y sobretodo sorprende es el que compone una Sección Oficial con 17 largometrajes.

Entre los debutantes se encuentran el premiado cortometrajista Alejandro Marzoa y el cantante de Manos de Topo, Miguel Ángel Blanca, quienes debutan con el ambicioso proyecto que fusiona found footage y documental,Your Lost Memories. Una combinación similar impulsa la ópera prima de uno de Los Pioneros del S.XXI y maestro del post-humor, Carlo Padial, Mi Loco Erasmus. Hammudi Al-Rahmoun es otro de los jóvenes creadores españoles que busca redefinir la frontera entre realidad y ficción en Otel·lo, una particular aproximación al proceso de dirección de actores a través del texto de William Shakespeare que recuerda los mejores momentos de Vania en la calle 42 de Louis Malle. La representación española se completa con el estreno mundial del film de reflexión sobre el 15-M Falsos Horizontes de Carlos Serrano Azcona y los debuts de David Valero, un retrato optimista de un tiempo que no invita a serlo, Los increíbles, y Paco R. Baños con la multipremiada Ali protagonizada por Nadia de Santiago, Julián Villagrán, Verónica Forqué y la televisiva Angy Fernández.

De América Latina llegan algunas joyas premiadas en los festivales de Cannes (Después de Lucía, La Playa DC), Venecia (Leones), Berlín (Ausente), San Sebastián (Carne de Perro) y Rotterdam (Sonidos del Barrio). Completan la programación Dos, una comedia romántica rodada en Barcelona, ópera prima del griego Stathis Athanasiou y el thriller Stealing summers, debut del director salmantino David Martín Porras, rodada entre Los Angeles y Buenos Aires.

Todas ellas competirán por el Premio SGAE Talento a la Mejor Película, dotado con 5.000€, que decidirá un jurado compuesto por Kike Maíllo (ganador del Goya al Mejor Director Revelación por Eva), Ángel Sala (director del Festival de Sitges), Mónica Carmona (Directora Literaria de Mondadori), Toni Ulled (director de Fotogramas) y Fernando Bernal (crítico de Vice).

La Sección Oficial tendrá una clausura de lujo al estrenar en Internet la segunda película de Jonás Trueba, Los Ilusos, una extraordinaria obra sobre el deseo de hacer cine que podrá verse en filmin a partir del 19 de abril, unos días después de su presentación mundial en la Cineteca de Madrid.

Seis nuevas películas se unen a los 14 títulos ya anunciados de la Sección Atlas. Entre las novedades destacan la excepcional Call Girl, premio Fipresci del Festival de Toronto, debut en la dirección de largometrajes Mikael Marcimain, un thriller político heredero de la mejor tradición del cine de los años 70 de Sidney Lumet o Alan J. Pakulla.

La Generación Perdida, protagonista de la pasada edición de Atlántida Film Fest  esta presente este año con la controvertida Dollhouse, hermana gamberra de Los Edukadores con la que se estrena en el cine la hija de Jim Sheridan (Kirsten). L'Âge Atomique, también tiene a jóvenes con ganas de fiesta como protagonistas, a una mujer directora, Héléna Klotz y, al igual que Dollhouse, consiguió un premio en el Festival de Berlín. Más seria pero igual de desesperada es Crawl, un drama rural con asesinato y consiguiente investigación con dos jóvenes que buscan consolidarse en el mundo laboral. Les Invisibles (Sebastien Lifshitz) es un conmovedor retrato de parejas homosexuales que han luchado por sus derechos en Francia durante los últimos 40 años, ha sido un éxito en Francia donde conquistó recientemente el Premio César al Mejor Documental. A somewhat gentle man (Hans Peter Moland), un film de género protagonizado por Stellan Skarsgård en el papel de un mafioso en busca de redención cierra las novedades de una Sección Atlas que cuenta, como ya anunciamos, con los estrenos en España de las nuevas películas de Michel Gondry (The We and the I), Sarah Polley (Stories we tell) y Eugene Jarecki (The House I Live In) entre muchas otras.

El abono para la 3ª edición de Atlántida Film Fest tendrá un coste de 20 euros para los usuarios generales y 10 euros para los suscriptores de filmin. En el abono están incluidos todos los films a excepción de los de inauguración (Post Tenebras Lux, The We and The I) y clausura (Los Ilusos). Asimismo las películas podrán adquirirse de forma individual a un precio de 2,95 euros, o de forma conjunta, 5 películas por 10 euros.

Por la cara

3/10
Identity Thief (USA, 2013).
Dirección: Seth Gordon.
Intérpretes: Jason Bateman, Melissa McCarthy, Amanda Peet, John Favreau, Genesis Rodriguez.
Guión: Craig Mazin
Música original: Christopher Lennertz.
Fotografía: Javier Aguirresarobe.
Montaje: Peter Teschner.
Idioma: Inglés.
Duración: 111 minutos.


La dificultad de hacer comedia

Al ver películas como ésta es cuando uno realmente se da cuenta de la razón que tienen aquellos que hablan sobre la dificultad de hacer una buena comedia. Y es que apenas un par de momentos de humor físico son capaces de hacer reír en este film tan insípido. Y si algo no debe ser nunca una comedia es insulsa. Resulta deprimente ver pasar las secuencias sin que nada moleste, pero sin que tampoco haya nada brillante.

La fórmula de Por la cara es archiconocida. Una road movie que junta a dos personajes antagónicos para provocar la risa en el contraste. El típico hombre respetable e impertérrito frente al huracán femenino que desordena su vida (en este caso, literalmente, por una suplantación de identidad). Que el personaje femenino lo interprete Melissa McCarthy nos ahorra, al menos, lo que en otra circunstancia hubiera supuesto tensión sexual entre los protagonistas. Hay que agradecer a los autores que nos hayan librado de tal suplicio.
Lo que no podemos agradecerles es la construcción de una comedia tan monótona. Quitando los golpes que se reparten, la pareja jamás funciona. Primero, por culpa de ese guión paupérrimo. Y segundo, porque parece que la eficacia cómica de McCarthy es inversamente proporcional al tiempo que aparece en pantalla. Aunque, de momento, nos vamos a quedar con la duda. ¿Es incapaz la actriz de sostener un protagonista, o es culpa de un personaje tan mal escrito? Es posible que sea una mezcla de ambas cosas.

A la comedia que trata de ser gruesa le sienta muy mal el sentimentalismo barato, y eso es lo que acaba estropeando Por la cara. Mientras el primer tramo va pasando sin pena ni gloria, a medida que avanza la trama el film se va llenando de cursilería, hasta unos niveles de azúcar muy poco recomendables. La (mediocre) comedia gamberra vuelve a perder la batalla ante la (aún peor) comedia familiar. Y el que realmente acaba perdiendo, es el espectador que gasta su tiempo en ver algo que tardará en olvidar dos minutos.


Manuel Barrero Iglesias


Una bala en la cabeza


3/10
Bullet to the Head (Estados Unidos, 2012).
Dirección: Walter Hill.
Intérpretes: Sylvester Stallone, Sung Kang, Sarah Shahi, Adewale Akinnuoye-Agbaje, Jason Momoa, Christian Slater.
Guión: Alessandro Camon sobre la novela gráfica de Alexis Nolent.
Música original: Steve Mazzaro.
Fotografía: Lloyd Ahem II.
Montaje: Timothy Alverson.
Idioma: Inglés.
Duración: 92 minutos.



¿Quién dijo jubilación?

A Sylvester Stallone hay que reconocerle un mérito tremendo. No es fácil mantenerse como héroe de acción una vez cumplidos los 65 años. Pero ahí lo tienen, luciendo músculos y defendiéndose con dignidad en las secuencias de acción. Mientras muchos de sus coetáneos andan (o han estado) en el casi retiro, él se resiste a abandonar el tipo de cine que le dio la fama. Eso sí, sus dotes interpretativas siguen siendo las mismas de siempre. Es decir, nulas.

Al que apenas podemos reconocer aquí es a Walter Hill, cuya impronta es imperceptible en un producto con aroma a acción pretérita de serie B. Un asesino a sueldo que se convierte en justiciero, tras la (como no) muerte de un compañero. La película juega con el concepto de buddy movie policial, uniendo a delincuente y agente de la ley para alcanzar un fin común. Durante toda la película existe esa chispeante disputa entre hacer lo “correcto” (el policía) y el tomarse la justicia por su mano (el sicario).
Una bala en la cabeza se decanta claramente por la amoralidad, disfrutando sin remordimientos con cada muerte, dejando claro que cada asesinado merece tal castigo. Eso sí, hay que dejar claro que el personaje de Stallone es un criminal, pero con principios. Aunque sea de una manera tan burda como su voz en off verbalizando que no mata mujeres ni niños (¿no es suficiente con ese inicio en el que deja vivir a una prostituta?).

No voy a entrar a discutir el hecho de que el film se convierta en una escalada de violencia sin complejos, en la que solo cuenta la diversión. Lo que me cansa es que no haya rastro de originalidad. La única variación respecto a subproductos de los 80-90 es la introducción de algún elemento videoclipero en la dirección. Aunque claro, estando Stallone por medio, poco más podemos esperar. Lo que no podemos negar es que nos da algo de pena ver al mítico Walter Hill detrás de algo así.

Manuel Barrero Iglesias



miércoles, 20 de marzo de 2013

Món petit (Mundo pequeño)


6/10
Món petit (España, 2012)
Dirección: Marcel Barrena.
Documental con Pili Alamán, Alba Casals, Albert casals, Àlex Casals, Anaïs Galván.
Guión: Adriá Cuatrecases, Víctor Correal, Marcel Barrena.
Música original: Pau Vallvé.
Fotografía: Albert Serradó, Víctor Torija.
Montaje: Marcel Barrena, Domi Parra.
Idiomas: Catalán, español, inglés.
Duración: 83 minutos.



El loco del pelo azul


Aunque el estreno de Món petit se haya producido en España casi de tapadillo, en realidad se trata de una película con una exitosa carrera en festivales, destacando sus premios en el Festival Internacional de Documentales de Amsterdam (IDFA), probablemente el más importante del mundo de cine documental.

Viendo la película, no resulta extraño que allí, además de lograr el premio DocU, obtuviera el tercer puesto en el Premio del Público, en una edición en la cual la vencedora fue la maravillosa Searching for Sugar Man. Puede que, al igual que en aquélla, gran parte de su éxito se deba a que cuenta una historia fascinante (salvando las distancias) que en lugar de torturar, emociona al espectador provocándole alegría, y cuyo protagonista es una persona que representa un modelo de vida del que se puede aprender mucho. Ahí se terminan las similitudes, pues el español está muy lejos de la calidad cinematográfica del sueco.
Marcel Barrena cuenta el viaje de Albert desde Barcelona hasta el faro que se halla justo en las antípodas, en East Cape, Nueva Zelanda. Lo que tiene de especial este viaje es que Albert lo hará sin utilizar el avión como medio de transporte y partiendo únicamente con veinte euros como presupuesto. Y en silla de ruedas, algo sobre lo que quizás se insiste demasiado. Dado que esa aventura Albert quiso hacerla con la única compañía de su novia, las grabaciones del viaje que pueden verse en Món petit son las realizadas por ellos mismos. Barrena alterna dichas grabaciones con testimonios de diferentes personas cercanas a Albert y con vídeos caseros de cuando era niño.

Si bien muchos de esos testimonios (en especial los de sus padres y su abuela) resultan esclarecedores y complementan perfectamente las motivaciones del protagonista y el sentido vital de la película, en ocasiones se evidencia que vienen a suplir la carencia de material suficiente como para poder narrar el viaje –y eso que hay algunos maravillosos, como la experiencia de Albert con un líder espiritual en Indonesia-. Tampoco todas las entrevistas aportan demasiado, siendo algunas de ellas prescindibles por superficiales (las apariciones de las amigas de la novia) o redundantes (las del médico que trató a Albert de la leucemia que le dejó postrado en silla de ruedas). El acierto es mayor con las grabaciones de la niñez. No sólo están acertadamente escogidas y coherentemente insertadas, sino que la película adquiere un mayor significado gracias a ellas. Unos documentos impagables que permiten conocer más de cerca la infancia de Albert, lo cual ayuda comprender su lucha y sus intensas ganas de vivir.

La admiración por el protagonista y el hecho de que él, con su carácter y filosofía, conquiste al espectador, están por encima de los valores cinematográficos de una película que hubiera resultado más satisfactoria si se hubiera centrado más en exponer que en intentar convencer; no se permite al espectador sacar sus propias conclusiones. Pese a todo, se trata de un film digno de ver, e incluso sentir, con el que es fácil terminar con una sonrisa en la boca y que puede servir para que uno se replantee la vida en un momento dado. Películas como éstas son, de alguna forma, necesarias.

Jorge Marugán



Los Croods: una aventura prehistórica


5/10
The Croods (Estados Unidos, 2013).
Dirección y guión: Kirk de Micco, Chris Sanders.
Intérpretes (voces): Nicolas Cage, Emma Stone, Ryan Reynolds, Katherine Keener, Cloris Leachman, Clark Duke.
Música original: Alan Silvestri.
Fotografía:Yong Duk Jhun.
Montaje: Eric Dapkewicz, Darren T. Holmes.
Idioma: Inglés.
Duración: 98 minutos.




Apostando sobre seguro

Estamos ante una película bien pensada, una película de animación que alberga todos los elementos necesarios para triunfar en taquilla. Empezando por un grupo de actores famosos a cargo de poner las voces a los personajes, siguiendo con una bonita moraleja -para que los padres que lleven a sus hijos al cine se queden con la sensación de que además de anestesiarles durante dos horas también les están educando-, y pasando por un ritmo desenfrenado que impida darte cuenta de que el argumento que hay detrás de tanta locura no es precisamente para tirar cohetes.

Los Croods nos cuenta la historia de unos cavernícolas que siempre han vivido con la muerte acechándoles, por lo que han tenido que ser muy precavidos, afrontando la vida de manera conservadora, sin tomar riesgos. Pero el día en el que los continentes comienzan a formarse deberán cambiar su modo de ver la vida -no la hija mayor, que ya estaba en plena pubertad y con ganas de comerse el mundo-, y abandonar su cueva para embarcarse en una gran aventura en busca de un lugar en el que volver a vivir seguros. Todo esto con la ayuda de un joven hecho a sí mismo que representa el futuro y la capacidad de innovación.
A lo largo de este viaje los personajes se encontrarán pintorescas criaturas prehistóricas, inventarán el calzado, se enamorarán, superarán sus miedos y correrán lo que no está escrito. Sobre todo esto último, porque la película tiene un ritmo endiablado que pone a los personajes en una carrera continua en la que únicamente se para para introducir chistes de diversa eficacia, y discursos acerca del sentido de la vida que ayudan a que los personajes crezcan al aprender las lecciones de vida que esta aventura les proporciona. Como dije al inicio, todo muy calculado.

Otro elemento que parece que los productores consideraban importante era que todo lo que tenían en sus cabezas se viese plasmado en la pantalla de la manera más impresionante posible, y lo cierto es que el desarrollo visual de la película es impactante en ciertos momentos. Al menos en 3D, aunque como casi siempre, supongo que la cosa en 2D tampoco cambiará mucho.
Por lo tanto estamos ante una película de animación más, una película que mantendrá tranquilos a los niños mientras que los padres pasan un rato medianamente entretenido, una película sin aspiraciones de ser un Wall-E o un Up, y que conseguirá a buen seguro su objetivo.

David Sancho




Taquilla España: 15-17 marzo 2012

Sigue Oz, un mundo de fantasía dominando la taquilla española por segunda semana consecutiva. 1'3 millones en su segunda semana, superando al estreno que venía a hacerle competencia. La también fantástica Jack el caza gigantes se tiene que conformar en su estreno con un millón. La que acusa un descenso agudo es Los amantes pasajeros, que reduce sus ganancias más de un 50%, consiguiendo 0'87 millones. 
Un solo estreno más entra en el Top Ten. Es Anna Karenina, en cuarto lugar (0'79). Hansel & Gretel: Cazadores de brujas empieza desinflarse en su tercera semana y pasa al quinto lugar con medio millón. Entre los 0'4 y los 0'3 andan las tres siguientes películas: Parker (6ª), Dando la nota (7ª) y El lado bueno de las cosas (8ª). 

Cierran dos veteranas. La oscarizada Argo (21 semanas ya) suma otros 0'25, mientras que Mamá se conforma con 0'14.

martes, 19 de marzo de 2013

Entrevista: Antonio Dechent


"No miro la magnitud del personaje, sino su interés"


A Antonio Dechent lo vemos todos los años en varias películas. Desde que debutó en 1987 no ha dejado de trabajar en el cine, aunque en este 2013 no tiene pendiente ningún estreno. Cosas de la crisis. La presencia de este actor sevillano ha sido habitual en el reciente cine español. Especialmente memorable fue su participación en Smoking Room (2002). Ahora se estrena A puerta fría, película que también habla de la sociedad actual a través del entorno laboral. En ella, el actor sevillano tiene el papel con más protagonismo de su carrera. Un trabajo excepcional insuficientemente valorado, por culpa de la escasa visibilidad de una buena película.



Por Manuel Barrero Iglesias

Fotografías: Jesús Perujo


-Usted es ya un rostro habitual dentro del cine español. Lo que no es tan frecuente es que sea el protagonista de una película. ¿Se nota la mayor responsabilidad?
Por supuesto. Se siente muchísima responsabilidad. Y por otro lado, demasiado trabajo. A mí me gusta llegar a la película, insultar al protagonista, e irme...
Bueno, qué quieres que te diga. Un orgullo que hayan pensando en mí, además en un personaje como éste. Porque hay protagonistas y protagonistas. En este caso, la cámara me captura al principio, y no me suelta hasta el final. Por un lado, ha sido muy duro y agotador. Y por otro lado, una responsabilidad absoluta y total. Además es una película claustrofóbica, se rodó entera en un hotel de Sevilla. Yo vivo allí, pero me fui de mi casa a vivir al hotel, para ir cayendo en los infiernos como este hombre. No podía permitirme el lujo de salir de la burbuja de la película.

-En este film hace un gran trabajo, muy comedido. ¿Cómo se controla el torrente que a veces es Antonio Dechent?
Pues con muchos latigazos por parte del director. Como la doma de caballos, si mueves la pata, te dan con la vara. También me impliqué desde el comienzo en el proyecto y hablaba con el director desde tiempo antes. Luego, estuvimos dos semanas de ensayo, donde más o menos vimos las pautas del personaje. Yo sabía que al principio podía llegar a ser seductor y simpático, pero tenía que terminar totalmente acabado. Eso es lo que se fue trabajando. Y si estás acabado, no valen las muecas, ni los aspavientos, ni valen los fuegos artificiales. Tienes que contarlo desde la mirada y la verdad.

-No sé cómo de difícil ha sido interpretar a un vendedor. Espero que no tanto como la profesión en sí, que me parece de las más duras que hay.
Pues la única secuencia que hay improvisada en la película es cuando le vendo una cámara al personaje de Fran Torres. Le cuento que mi mujer la quería, mi hijo también... todo eso está improvisado. Ahí sí hice una venta propia, y es cuando el personaje está suelto. O sea, que no me pareció difícil. Se parece mucho a venderte como actor.

-Una curiosidad sobre su personaje, ¿por qué lleva bigote?
Durante la época en la que se preparó la película, yo estaba haciendo de Queipo de Llano en teatro. Entonces tenía un bigotito fascista. Al director le gustó, incluso me lo puso más poblado. Yo nunca he sido guapo. Es decir, guapo para los demás. Para mi madre y mi mujer siempre he sido guapísimo. Y para mí mismo. En cambio, a la vejez me han ofrecido hacer de galán maduro en alguna película. Y ésta era una buena oportunidad para hacerlo otra vez. Pero no hubo manera.
Y ya hablando en serio, era la única manera de diferenciarlo de los demás. Igual que todos llevan trajes oscuros, este hombre va con traje marrón, una corbata roja que no se abrocha hasta arriba y con bigote. Realmente es de otro tiempo. Ya nadie en las ventas lleva bigote, pero él lo sigue llevando.

-Me gusta mucho el momento final. Me parece una gran decisión de guión la elección que toma el personaje de María Valverde, y la reacción de Salvador.
A mí lo que más acertado me parece es que acabe ahí la película y que no haya una salvación del personaje. Que no haya una solución a gusto del espectador. La ventana que se ha abierto al principio de la película, y que nos muestra dos días de la vida de una persona, simplemente se cierra. No ha habido una solución final, y este hombre sigue a lo suyo. Le ha salido la venta, y ha tenido que dejar muchas cosas en el camino. Pero ha aprendido otras.

-Esta película tiene la crisis de fondo, y es casi obligado preguntar cómo está afectando la crisis al mundo del cine.
No soy quien para hablar del mundo del cine, para eso están productores, distribuidores y exhibidores. Pero sólo hay que ver las cifras. Si hace dos años se hicieron 180 películas, el año pasado 60, y este año se van a hacer 30. Eso ya lo demuestra todo. No hay trabajo, y no lo hay. Y, desde luego, flaco favor hacen diciendo que el cine no es cultura sino entretenimiento, o subiendo el IVA. Si voy a una librería, siempre encontraré los best-seller en el escaparate, pero si me voy al sótano puedo encontrar los Diálogos de Platón. Lo malo es que no haya salas donde se pueda ver otra clase de cine.

-A pesar de todo, no ha dejado de trabajar ningún año desde que debutó en el cine en 1987, ¿cómo se consigue eso?
Menos el año pasado. Si yo no rodé ninguna película el año pasado, eso demuestra que hay crisis en el cine español. ¿Cómo se consigue? Pues haciendo toda clase de trabajos. Es decir, yo no miro la magnitud del personaje, sino su interés. Tengo la suerte de que cuentan conmigo para personajes episódicos o de reparto, pero que son complicados. Así es fácil hacer cinco o seis películas al año.

-¿Y cómo ha vivido la evolución del cine hecho en Andalucía, que ha tenido un gran crecimiento, en los últimos años?
Sí, pero creo que eso se acabó. Ha crecido en la peor época. En Andalucía hay mucho talento. Yo soy un poco bisagra entre la generación antigua y las nuevas. He vivido desde el desprecio más absoluto al actor andaluz, hasta esa eclosión que hay ahora, en la que cualquier serie que se precie el protagonista es andaluz/a. Lo que más me me ha gustado son las diferentes miradas que hay. Este año puedes ver A puerta fría, que es un tipo de cine. Pero es que luego tienes Carmina o revienta, tienes El mundo es nuestro, tienes Grupo 7. Hay mucho talento. Sigue faltando industria, como siempre. Está muy centralizada, y no parece que sea la mejor época para que se asiente ahora mismo la industria allí, y podamos seguir desarrollando ese talento.
 
 
Blogger Templates