sábado, 2 de junio de 2012

Estrenos España: 1 junio 2012

Esta semana destacamos el estreno de Miel de naranjas, película que dirige el veterano Imanol Uribe. Ambientada en los años 50, se centra en la historia de amor de dos jóvenes y los juegos de infiltrados que luchan en la resistencia antifranquista

El otro estreno nacional de la semana es En fuera de juego, comedia dirigida por David Marqués con el mundo del fútbol como trasfondo. Y como no, con Fernando como uno de sus protagonistas.

¿Y si vivimos todos juntos? es un film francés sobre la tercera edad, y sus problemas ilusiones. El reparto de ilustres veteranos (incluidas Geraldine Chaplin y Jane Fonda) es lo más destacable de este ligero producto.

El antaño interesante Lawrence Kasdan dirige un producto repleto de grandes actores (Kevin Kline, Diane Keaton, Richard Jenkins..), pero acaba siendo una gran nadería cuyo título español tampoco ayuda a hacerlo más atractivo: ¡Por fin solos!

El thriller de terror La sombra de los otros cuenta, a priori, con pocos atractivos. Aunque la presencia de Julianne Moore siempre es un motivo más que suficiente para ver una película. Aunque mucho mejor si hubiera copias en versión original.

Y por último, Blancanieves y la leyenda del cazador. Una nueva revisión del cuento con Charlize Theron como madrastra, y Kirsten Stewart como la dulce princesa. La película se pierde en derroteros épicos que no aportan demasiado al cuento original.


viernes, 1 de junio de 2012

Starbuck


Starbuck (Canadá, 2011).
Dirección: Ken Scott.
Intérpretes: Patrick Huard, Julie LeBreton, Antoine Bertrand, Dominic Philie, Marc Bélanger.
Guión: Ken Scott, Martin Petit.
Música original: David Lafleche.
Fotografía: Pierre Gill.
Montaje: Yvann Thibaudeau.
Idioma: Francés.
Duración: 103 minutos.


Semental en Nunca jamás

De entrada, Starbuck tiene un problema de verosimilitud que sobrevuela todo el metraje. No se trata ya de la improbabilidad de una premisa en la que un donador de esperma haya tenido 533 hijos en un intervalo muy corto de tiempo. O que 142 de ellos se unan para descubrir quién es el hombre de cuya simiente surgió sus vidas.

La película nunca abandona la senda de lo inconcebible (valga la ironía); no para buscar la carcajada políticamente incorrecta, sino para construir momentos sentimentaloides uno tras otro. La absurda premisa podría servir como vehículo para una disparatada comedia en busca de situaciones límites. Pero no, lo que tenemos es una (otra más) bienintencionada cinta sobre la redención y la maduración a marchas forzadas.

Para colmo, muchos de los intentos de comedia son más bien chuscos, como es chaval gótico que es una muy mala caricatura. Así, el único aliciente que nos queda es el intermitente encanto de su protagonista. El encantador niño grande que embelesa e irrita a partes iguales. Y, especialmente, las conversaciones que mantiene con su amigo y abogado, que suponen un ácido contrapunto (que, todo sea dicho, acaba resultando un tanto cansino). Pero son el único atisbo de mala leche en un film que no puede ocultar su cursi blandenguería.

En fin, la típica historia del Peter Pan cuarentón; con el no menos típico mensaje sobre la responsabilidad, sobre lo importante que es madurar, y saber ser un buen padre.


Manuel Barrero Iglesias

Taquilla España: 25-27 mayo 2012

Men in Black 3 se hace con el mayor botín en la taquilla de este fin de semana con 2'20 millones de euros. Solo un estreno más entra en el Top Ten. En tecer lugar, el drama romántico Cuando te encuentre con algo menos de medio millón. Entre ambas se sitúa Sombras tenebrosas que supera por poco esta última cifra.

Del 4º al 6º puesto, seguimos con el cine estadounidense. Los vengadores (0'39), La sombra de la traición (0'24) y American Pie: El reencuentro (0'23). 

El cine más adulto sigue con sus relativas buenas cifras. Se mantienen con bastante dignidad Profesor Lazhar (0'19) e Intocable (0'14).

Cierran la lista el blockbuster Los juegos del hambre también con 0'14 millones, y la película de animación Los cachorros y el Código de Marco Polo (0'09).

miércoles, 30 de mayo de 2012

La sombra de la traición


The Double (Estados Unidos, 2011).
Dirección: Michael Brandt.
Intérpretes: Richard Gere, Topher Grace, Martin Sheen, Tamer Hassan, Odette Anable.
Guión: Michael Brandt, Derek Haas.
Música original: John Debney.
Fotografía: Jeffrey L. Kimball.
Montaje: Steve Mirkovich.
Idiomas: Inglés, ruso.
Duración: 98 minutos.


Sombrajos del espionaje

No recuerdo una película cuyo título original suponga un spoiler tan grande. Aunque la sorpresa no tarda mucho en ser desvelada, ni el primer giro de guión causa asombro. Al menos, la paupérrima traducción española esconde ese golpe de efecto. Eso sí, La sombra de la traición suena a película de intriga más bien cutre y telefilmera.

Y eso es exactamente lo que es este film dirigido por el habitualmente guionista Michael Brandt. Ni los nombres de dos ilustres veteranos rescatan al producto de su mediocridad. La presencia de Richard Gere -nunca ha sido buen actor- ya hace tiempo que dejó de ser sinónimo de éxito. Por su parte, Martin Sheen simplemente cumple con su secundario alimenticio.

Thrillers de espionajes los hay a patadas. Y no hay que bucear demasiado para encontrarlos con más enjundia. O con más fuerza. O más tensión. O más originalidad. Pero La sombra de la traición es un producto plano que no destaca en ningún aspecto. Si acaso, en alguno negativo, como la música. Una mediocridad que toma prestados elementos de aquí y de allá para construir la nada más absoluta.

Un desubicado remember de La Guerra Fría al que le faltan toneladas de emoción. Intrascendente y prescindible.


Manuel Barrero Iglesias

martes, 29 de mayo de 2012

Men in Black 3


Men In Black 3 (Estados Unidos, 2012).
Dirección: Barry Sonnenfeld.
Guión: Etan Cohen sobre el cómic de Lowell Cunningham.
Intérpretes: Will Smith, Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Emma Thompson, Jemaine Clement, Alice Eve, Michael Stuhlbarg.
Música original: Danny Elfman.
Fotografía:Bill Pope.
Montaje: Wayne Wahrman y Don Zimmerman.
Idioma: Inglés.
Duración: 103 minutos.





Esta vez no pedirás que te borren la memoria tras la película

La predisposición con la que uno entra a una sala de cine tendrá mucha influencia sobre los efectos que la película en cuestión tenga sobre uno. La mía con respecto a la nueva entrega de los Hombres de negro no podía ser más negativa debido a que las dos anteriores me parecieron ridículas, y por el odio acumulado durante años hacia su director. La absoluta certeza que tenía sobre que se iba a tratar de una de las peores películas del año, posiblemente fuese lo que hizo que finalmente la cosa no me disgustase del todo.

Primero, destacar lo curioso que es que siendo la más larga de las tres entregas sea la que menos me aburrió, hasta el punto de no hacerlo absoluto. Pero no quiero que todo parezca de color de rosa, por lo que a continuación dejaré claro que no se trata, ni de lejos, de una buena película. Los chistes son rematadamente malos, en su mayoría. Me quedo con todos los relacionados con Andy Warhol, ya que me parecieron sorprendentemente ingeniosos para una película como esta. El diseño de producción es hortera y cansino, la dirección de Sonnenfeld es meramente cumplidora, y la historia es simplona a más no poder.

Este último defecto es a su vez una de las mayores virtudes de la película. El hecho de que no se hayan roto mucho la cabeza a la hora de idear la trama -desconozco si se trata de un argumento sacado de uno de los comics-, facilita que la cosa fluya adecuadamente y que el ritmo no decaiga nunca; posibilitando que se vayan acumulando gags y escenas de acción de manera continuada durante toda la película.

Con dos antecesoras como las que tiene -la primera de mucho más nivel que la segunda-, era obvio que no íbamos a estar delante de una cinta de ciencia ficción sesuda o de una comedia plagada de chistes inteligentes. La película no engaña a nadie, es lo que es: bichos raros, escenas de acción cómicas, chistes para todos los públicos, y Will Smith en plan estrella.

Y digo Will Smith porque en esta tercera entrega Tommy Lee Jones se echa a un lado -se ve que le ha vuelto el sentido común-, y le cede el protagonismo a Josh Brolin -tendrá que pagar la hipotéca-, el cual cumple ampliamente con su cometido hasta convertirse en uno de los mayores atractivos de la película, perfecto en su papel de K en sus años mozos.

Obviamente esta no es una película para aquellos que quieran ver algo más que un mero divertimento medianamente efectivo, pero para aquellos que solo quieran pasar un buen rato mientras que se resguardan de las altas temperaturas, la película cumple su objetivo.


David Sancho

Un feliz acontecimiento


Un heureux événement (Francia-Bélgica, 2011).
Dirección: Remi Bezançon.
Intérpretes: Louise Bourgoin, Pio Marmaï, Josiane Balasko, Thierry Frémont, Gabrielle Lazure.
Guión: Vanessa Portal, Remi Bezançon; sobre la novela de Eliette Abecassis.
Música original: Mark Snow.
Fotografía: Antoine Monod.
Montaje: Sophie Reine.
Idioma: Francés.
Duración: 107 minutos.


¿Quiero ser mamá?

Tras Declaración de guerra (Valérie Donzelli, 2011), llega a nuestras pantallas otra película francesa sobre la maternidad. Ambas tienen en común un fuerte componente autobiográfico (una versa sobre las experiencias de su directora, y la otra refleja las vivencias de escritora de la novela en la que se basa). Y las dos contienen una visión sobre lo extremadamente dura que puede ser la maternidad.

En la película de Donzelli la dificultad venía impuesta por la enfermedad de un bebé que se debatía entre la vida y la muerte. El intenso desgaste era lógica consecuencia de la terrible incertidumbre. Pero en Un feliz acontecimiento es la propia maternidad la que supone un duro reto del que no siempre sale airosa nuestra protagonista.

Ahí está el gran valor del film. En la honestidad de reconocer que ser madre no es un camino de rosas, en el que todo es felicidad. Lejos de la visión idealizada que el cine siempre ha dado sobre el tema, nos encontramos con este adecuado y doloroso contrapunto. Tener un hijo es una experiencia que remueve los cimientos de la existencia, y que pone fin a la vida de joven pareja feliz. La despreocupación y la inmadurez ya no tienen cabida en el nuevo ecosistema

Y eso es algo que tiene que sufrir especialmente ella, ya que el padre siempre tiene la opción de quedar algo más aparte, y mantener cierto estatus de irresponsabilidad. El film también se preocupa por hablar mucho sobre el sentimiento de soledad que conlleva todo el proceso maternal. Aunque en muchas ocasiones lo haga de forma más bien burda, en secuencias que buscan con descaro las situaciones de contraste. Un esquematismo que también se pone en marcha para contraponer la situación de pareja antes y después del acontecimiento.

Estas líneas de trazo grueso son las que impiden que el film quede redondo. Eso sí, el meollo de la cuestión no puede estar mejor retratado. La tensión interna que vive Barbara se nos muestra tan a flor de piel que casi la sentimos nosotros con ella. A ello ayuda el excelente trabajo de una entregada Louise Bourgoin. La actriz transmite con fuerza la alegría que supone tener un hijo (que no todo es angustia, ni mucho menos). Pero también algo que es casi tabú: no siempre una mujer se alegra de haber tomado esa decisión. Algo, por otra parte, muy lógico. La honradez de reconocer la propia debilidad siempre es una virtud a tener en cuenta.

Manuel Barrero Iglesias

lunes, 28 de mayo de 2012

Profesor Lazhar


Monsieur Lazhar (Canadá, 2011).
Dirección y guión: Philippe Falardeau.
Intérpretes: Mohamed Fellag, Sophie Nélisse, Émilien Néron, Marie Ève Beauregard, Vincent Millard.
Música original: Martin Léon.
Fotografía: Ronlad Plante.
Montaje: Stéphane Lafleur.
Idioma: Francés, inglés, árabe.
Duración: 94 minutos.



La escuela de la vida

No son pocos los filmes que han retratado la figura de un maestro ejemplar que cambia la vida de sus alumnos gracias a sus magníficas habilidades. Desde producciones hollywoodienses a trabajos- suelen ser franceses- que tratan de pegarse a la realidad. En cualquier caso, el gran referente siempre suele ser el profesor. Cierto es que la relación acaba siendo bidireccional, y que tanto aprende el enseñante de sus alumnos, como al contrario.

Profesor Lazhar da la vuelta a la tortilla, y coloca a los alumnos en posición dominante. Es el maestro el que empieza desorientado y errático (cosa que se explica en uno de los varios giros de guión que tiene la película). Y son los alumnos los que “dan lecciones” al adulto. Por supuesto, la cosa terminará siendo recíproca, y Lazhar conseguirá influir de forma decisiva en la vida de alguno de sus discípulos. Pero da gusto ver el tratamiento que de los niños aquí se hace.

Una film que no renuncia al tono amable a pesar de la dureza que encierra. La primera secuencia -probablemente la mejor del film- nos muestra con crudeza, a la vez que sensibilidad, un hecho trágico que marcará el devenir de lo miembros de una escuela. Especialmente uno de ellos. La llegada de un nuevo elemento hace que se crucen dos recorridos trazados por el trauma.

Falardeau opta por jugar con la intriga y la parsimonia para ir desvelando los secretos que guardan ambos personajes. Con la suficiente habilidad de no caer en recursos tramposos, el autor mantiene al espectador en vilo con esa omnipresente sensación de incomodidad.

Una película delicada, con un excelente trabajo actoral, pero que quizás pone demasiado empeño en dejar perfectamente cerrado cada uno de los frentes abiertos. 


Manuel Barrero Iglesias