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jueves, 21 de junio de 2012

Red State


3/10
Red state (Estados Unidos, 2011).
Dirección y guión: Kevin Smith.
Intérpretes: Michael Parks, Melissa Leo, John Goodman, Michael Angarano, Kerry Bishe, Nicholas Braun, Kyle Gallner.
Fotografía: David Klein.
Montaje: Kevin Smith.
Idioma: Inglés.
Duración: 88 minutos.



Destrozando nuevos géneros

Kevin Smith deja la comedia de lado por primera vez en su carrera y se mete de lleno en el cine de acción descerebrado. La cosa trata de unos chicos que en busca de sexo contestan a un anuncio. Cuando acuden al lugar de reunión resulta que es una trampa tendida por una peligrosa secta religiosa. La policía del lugar se percata de lo que está pasando, cercan la casa/iglesia, y la familia/secta se hace fuerte dentro de ella armados hasta los dientes.

Smith intenta introducir trasfondo a todo esto, tratando que no sea tan descerebrado como yo digo que acaba siendo, pero jamás lo consigue. Todos los diálogos y soliloquios tienen un halo de impostura que echa para atrás. Aun siendo conscientes de que hay gente tan loca en el mundo como los protagonistas de esta película -de hecho está inspirada en una secta que realmente existió-, el tono que le da Smith a las escenas más dramáticas tienen tanta solemnidad fanática que acaban por caer en el ridículo.

Ni actores del nivel de Melissa Leo y John Goodman -los cuales deberían plantearse un cambio de agente- consiguen aportar algo de veracidad a todo el asunto. Leo está pasada de rosca, algo que no es normal en ella; y Goodman, más en su papel que Melissa, se ve condenado por unos diálogos de medio pelo que no sonarían bien ni en la boca de Lawrence Olivier.

En la película Smith arremete contra los fanatismos religiosos -supongo que solo contra los fanatismos, ya que cuando Dogma fue criticada por la Iglesia él se confesó como creyente-, por lo que aquí lo que el director de Jersey pretende supongo que es atacar a los que justifican sus actos detrás de ciertas creencias religiosas. La policía, FBI y demás también se llevan su parte de crítica.

Posiblemente donde la película cojee más sea en el apartado visual, mostrando su director una preocupante falta de oficio. Está claro que Smith no es Carpenter (lo menciono por las similitudes con su genial Asalto a la comisaría del distrito 13) o Peckinpah (lo mismo que con Carpenter pero en su caso por Perros de paja), pero resulta incomprensible como un tipo que ya había rodado nueve películas es capaz de mostrarse tan torpe tras la cámara. Especial mención para los tiroteos entre los fanáticos atrincherados y la policía. Lamentable es poco. Uno nunca tiene claro quién ha matado a quién, solo ves a gente disparando de un lado, luego a los del otro, y de vez en cuando a alguien que cae muerto. Culpa absoluta de un Smith que también se encarga del montaje.

Resulta complicado entender que es lo que le vieron en Sitges para darle el premio a la mejor película, además del de mejor actor para Michael Parks. Seguramente, aunque me lo explicasen cien veces seguiría sin verle la lógica. Si además tenemos en cuenta que competía con películas de muchísimo nivel como The Yellow Sea, la cosa se vuelve mucho más absurda.

Resumiendo, la película es mala, prácticamente no hay por donde cogerla, pero es posible que si vais con la mentalidad adecuada y preparados para ver una comedia disfrazada de cine de acción con delirios de autor, logréis echar alguna risa y hasta llegar a disfrutarla.

David Sancho




1 comentario:

  1. Muy de acuerdo con todo. Me pareció un completo despropósito.

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