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miércoles, 2 de noviembre de 2011

Alicia Silverstone: Belleza robada

Seguro que hay quien se pregunta por qué diablos aparece Alicia Silverstone en esta sección, que destaca a gente del cine que haya estrenado últimamente. Ni la actriz ni la película que estrena (El arte de pasar de todo) parecen tener la calidad o el interés suficiente. Pero se lo debo. Cuando alguien ha sido protagonista de tus sueños húmedos adolescentes, ya te tiene ganado el corazón para toda la vida. 16 años tenía el que esto escribe cuando se publicó Get a Grip de Aerosmith. Así que ya pueden imaginar lo que significó Silverstone para servidor.

Y es que pocas veces un videoclip (en este caso, tres) han lanzado de tal manera al estrellato a alguien. Tres canciones escuchadas hasta la saciedad, a cuyo éxito ayudaron sus respectivos vídeos, en los que Alicia desplegaba todos sus sugerentes encantos. Tenemos que reconocerlo. Nos gustaba verlos una y otra vez. Nos gustaba ver su sedosa melena rubia, y su cara de niña buena (a la vez que traviesa).

Si en Cryin' se rebelaba contra la necedad del género masculino (visto hoy, resulta bastante ridículo ese final), en Amazing directamente se convertía en mujer objeto de deseo, diseñada por ordenador. Pero fue la explosiva pareja que formó con Liv Tyler en Crazy lo que definitivamente la hizo consolidarse en el mundo del espectáculo.

Es verdad que antes de aquello, ya había aparecido en Veneno en la piel (1993), pero seguramente hubiera pasado tan desapercibida como tantas otras. La diferencia fue que Marty Callner se fijó en ella para poner imágenes a las canciones de Steven Tyler y compañía.

Tras ello, protagonizó lo que podemos considerar el culmen de su carrera en el cine: Clueless (Fuera de onda) (1995). Ahí es nada. En ese mismo año protagonizó Asesino del más allá (junto a Jeff Goldblum) y The Babysitter. Un año después, Crimen verdadero, junto a Kevin Dillon. No parecía que la buena de Alicia tuviera mucho tino con sus elecciones. Hasta que le tocó ser Batgirl en Batman y Robin (1997). Una película desastrosa en la que ella tenía el mérito de destacar...para mal.

Un golpe del que ya jamás se recuperaría, a pesar de que ese mismo año protagonizó Exceso de equipaje, un intento de ser tomada en serio, a través del primer film de su propia productora. Ni Benicio del Toro, ni Christopher Walken lograron salvarla. Antes de acabar el milenio, una comedia romántica junto a Brendan Fraser (Buscando a Eva), y un despropósito firmado por Kenneth Brannagh, llamado Trabajos de amor perdidos.

Desde entonces, filmes con títulos como Una roquera de cuidado, Esto no es un atraco, Scooby 2: desatado...en fin, de mal en peor. Alicia Silverstone es uno de los grandes ejemplos de como la belleza física puede llevar a alguien a la fama en un instante, y de como la pérdida de ella te puede llevar al olvido. A nuestra  protagonista de hoy le pasó. De la noche a la mañana, perdió todo su erotismo, y dejamos de querer verla en pantalla. Así de cruel. Aunque también es verdad que es mucho más fácil actuar sin diálogos que con ellos.

Pero no lo puedo evitar, siempre me arrancará una sonrisa escuchar su nombre. Y, además, ella (tenaz) sigue intentándolo. Quizás algún día la rescate alguien como Tarantino y le devuelva la notoriedad que hace tanto perdió. Quién sabe. Yo, desde luego, me alegraría.



Manuel Barrero Iglesias

2 comentarios:

  1. Se quedó con el sanbenito de "Fatwoman" y si encima interpretó "Exceso de equipaje", más recochineo aún.

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  2. Isabella della Sicilia2 de noviembre de 2011, 16:56

    Y si establecemos paralelismos con su compañera de videoclip ya es pá llorar: no es uqe Liv Tyler sea la Streep pero ha hecho cosillas más que dignas, entre ellas, la peli con la que has titulado tu personaje. Lo de Fatwoman, en fin... Creo que también se lo llamaban a Kate Winslet. Sinceramente las prefiero a ambas a ese esqueleto amorfo de Kate Moss por poner solo un ejemplo...

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