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lunes, 19 de abril de 2021

Oscar 2021: Guion original

Por Paulo Campos


Una de las mejores cosas que nos trae esta categoría es que todas las películas contendientes son de autor, sus directores son también sus guionistas y eso se nota en la intensidad, garra y convencimiento con el que se ruedan. Hacía años que no veíamos tanta autoría propia en las categorías de guión, pero claro, todo debía pasar en este 2020, aunque fuera bueno. Así resumiendo, creo que estamos ante una categoría más que digna, donde cualquiera de las cinco nominadas refleja un tipo de cine personal que se está haciendo en Hollywood, desde el más mainstream hasta el más independiente. Y, como antaño, encuentran sitio en esta categoría que hasta hace unos años solía ser la de proyectos más originales, difíciles de concebir en pantalla y que poco a poco fueron decayendo en el lado de las adaptaciones por secuelas, comics, o novelas en principio poco cinematográficas.

Este año volvemos a llenarnos los oídos con buenos diálogos, situaciones radicales o personajes que saben mucho más que nosotros y no les importa presumir de ello. En general creo que ha sido un gran año para los guiones originales, porque los cinco nominados finales son mucho más que aceptables y, en general, no tengo problema con sus nominaciones. Eso sí, han dejado fuera uno de los mejores, que es el de Soul (volviendo a mostrar que como tiene su propia categoría es más fácil dejar sin nominación que a otras); pero no sólo el de Pixar es bueno, la muy indie Never, Rarely, Sometimes, Always tiene un guión directo, sin concesiones y espléndido. Mank, pese a obligar al espectador a tener un máster en cine de Hollywood de los 40 es excelente y si añadimos guiones como el de Druk, Palm Springs u On the Rocks nos quedarían suplentes de lujo para las nominadas finales que son estas:


  • Judas and the Black Messiah de Will Berson y Shaka King

Apareció a última hora de la temporada casi como la cara b del personaje de Fred Hampton que veíamos ser humillado por el juez en The Trial of the Chicago 7 y merecíamos saber más de él. Su pertenencia a los “Panteras negras” y su activismo le hacía un bombón cinematográfico que la película de Shaka King no desaprovecha. Mezclada con el thriller en el que se ve envuelto el personaje de Lakeith “Marina de Gavira” Stanfield tomamos situaciones básicas de la fórmula traición, solidaridad, admiración.

Que no me quiero extender mucho en este apartado, porque casi lo mismo que pueda decir aquí lo repetiré en la categoría de mejor película. Lo que quiero decir es que lo mejor de la película no es el guión, pero este es lo suficientemente solvente como para acompañar la película y hacer de ella uno de los momentos cinematográficos del año pasado. Al menos le sacó el sitio a Da 5 bloods, que de aquella sí tendríamos más de un problema para defender su candidatura.


  • Minari de Lee Isaac Chung

La película indie del año (la oficial, porque todas lo son), dado que ganó en Sundance y eso le da el título de Miss durante el año, llega con una de las candidaturas a las que antes lo salidos de Sundance era a donde llegaban. Este año, como vemos, aspira a más, y comparte muchas categorías con películas tan o más independientes que ella.

Minari nos cuenta la historia de la familia del director, basa todos sus personajes en ella y conoce sus reacciones; aún así escribe muy bien las situaciones y entendemos las frustraciones del padre de familia y sobre todo los deseos de la madre. El homenaje a la abuela es el alivio cómico inicial y la vuelta a los valores familiares. Lo mejor del guión es que no busca la perfección, el personaje toma decisiones que tú como espectador no entiendes y la película no lo justifica, simplemente te plantea su anhelo de una vida como lleva soñando desde hace años y tú piensas “pero no les sería más fácil ir a la ciudad y ya”. Además pasa por encima de situaciones políticas, porque si atisbamos racismo a su alrededor, pero la película no quiere transitar por esos senderos y nos los muestra sutilmente en secuencias como la de la misa. Un guión sencillo, humilde y muy bien escrito.


  • Promising Young Woman de Emerald Fennell

Fennell se está colocando como favorita de la categoría tras premios como el Sindicato de Guionistas o el Bafta por su película, claramente influenciada por el #MeToo. Digamos que es una de las primeras hijas del movimiento, una película donde la mujer es absoluta protagonista y además aparece como la verdadera heroína que saca fuerzas de una vida rota para luchar contra esos hombres que las llevan agrediendo, arrinconado e ignorando demasiados años. El guión está bien escrito, con alguna lagunas de las primera veces, como su repetición innecesaria, pero gana a la hora de su pretensión de hacer de Cassandra un personaje de culto que consigue (me quedan mis dudas si es más sobre el papel o gracias a Mulligan)

Para mí no es el mejor guión del año, quizá en un pack de gafapastismo, modernidad y necesidad me parece una buena razón para que se premie, porque es verdad que es el más valiente del año. La mezcla de humor negro, drama y ese pequeño thriller funciona como un reloj, es por ello que acepto de muy buen grado su candidatura y el trauma por su victoria no será gran cosa.


  • Sound of Metal de Darius Marder y Abraham Marder

Otra película que viene de lejos es la que compró Apple + en Toronto 2019, que luego retrasó y finalmente consiguieron exhibir en el mejor momento, porque ni en sueños una película así, y con así, quiero decir pequeña, sin pretensiones de Oscar y que en otro año podría estar peleando por dar a Ahmed la única candidatura de la película. Pero esta Academia es sorprendente y nada menos que 6 nominaciones le han caído.

Soy absoluto defensor de este guión, porque me parece que se quiere limitar a contarnos la historia de Ruben sin la idea de que decida si lo que hace es bueno o no. Los personajes no viven en los noventa, el personaje de Paul Raci no es una figura paternal buscada por ninguna de las dos partes y si Ruben toma una decisión que el otro no acepta aquí paz y después gloria, nada de melodramatismos ni reencuentros finales. Esa humildad es la que me gusta de este guión, desde cómo se relaciona Ruben con su pareja, es raro ver una pareja normal que no hace ni se dicen cosas extraordinarias en cada escena, y después que no se nos cuenta los porqués de la vida de Ruben, apenas conocemos dos rasgos y es suficiente para contarnos la parte actual y no porque su vida haya sido buena, mala o regular. Bravo por el curro de guión y por los trabajos sin pretensiones ni explicaciones noventeras en exceso.


  • The Trial of the Chicago 7 de Aaron Sorkin

Es curioso que de Sorkin salga el guión más clásico de los cinco nominados. Un made in Sorkin sin duda, pero centrado en el caso que nos cuenta. Es un guión coral, pero que no se centra en cada una de las personalidades de los ocho protagonistas, sino que las interacciones entre ellos y una somera presentación a toda velocidad son suficientes para Sorkin para plantear personajes y centrarse en la acción dentro y fuera del juzgado.

La idea de los monólogos del personaje de Baron Cohen me parece estupenda (supongo que en la vida real haría algo así, pero es que aquí ayuda mucho en la trama y al actor a ganarse la nominación) y luego está esa magistral forma que tiene Sorkin de hacer dialogar a sus personajes. Un guión espléndido, una vez más, muy en la línea conceptual del de Steve Jobs pero con concesiones bien traídas a ese cine noventero hollywodiense.


Merece ganarThe Trial of the Chicago 7


Mis nominaciones:

  • Druk

  • Mank

  • Never Rarely Sometimes Always

  • Soul

  • The Trial of the Chicago 7

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