Actor de larga trayectoria teatral, su debut cinematográfico se produjo a la tardía edad de 57 años, con un breve papel en Últimas tardes con Teresa (1984). Durante dos décadas tuvo roles secundarios en diversas producciones: Si te dicen que caí (1989), El crimen del cine Oriente (1997), Secretos del corazón (1997), Las huellas borradas (1999), o Silencio roto (2001).
Fue en 2003 cuando su rostro se hizo conocido para el público, por su papel en Soldados de Salamina, por la que recibió su única nominación al Goya. En la última década ha participado en películas como Mar adentro (2004), 15 días contigo (2005), La noche del hermano (2005), El club de los suicidas (2007), o Fuga de cerebros (2009).
Su último film fue Los ojos de Julia (2010). El actor nacido en Barcelona falleció en Sevilla poco antes de cumplir 86 años.
Esta semana destacamos el estreno de Las ventajas de ser un marginado, película de adolescentes en instituto que huye de todos los clichés del subgénero. Contada con una enorme sensibilidad, cuenta en su reparto con Ezra Miller (Tenemos que hablar de Kevin) y Emma Watson (Hermione en la saga Harry Potter).
Otro estreno importante es el de la película chilena No, nominada al Oscar a la mejor película de habla no inglesa, y que cuenta los entresijos de la campaña que terminó con el referendum que desalojaba a Pinochet del poder. Gael García Bernal protagoniza un film que habla sobre el poder del lenguaje publicitario para conseguir logros políticos.
La coproducción hispano-canadiense Mamá ya ha sido todo un éxito de taquilla en Estados Unidos, y se espera que en nuestro país suceda lo mismo. Un film inspirado en el corto del mismo director, y que posee todos los tópicos del género.
Gangster Squad (Brigada de élite) cuenta con un reparto de categoría (Josh Brolin, Ryan Gosling, Nick Nolte, Emma Stone, Sean Penn...) para contar la historia de un grupo especial de la policía encargado de atrapar a uno de los más poderosos gánsters de la época.
De Estados Unidos también nos llega el documental Marina Abramovic: la artista está presente, que sigue a la protagonista mientras se prepara la retrospectiva que de su obra hizo el MOMA.
Otro documental, en este caso español, es Entre maestros; en la que un profesor intenta recuperar la motivación de un grupo de alumnos a través de clases especiales. También producción nacional es Muertos de amor, mezcla de drama y comedia en torno a un hombre al que le pueden los celos, e imagina que su mujer le engaña con cualquier hombre que se cruce en su vida.
La taquilla española repite exactamente los primeros cinco puestos de la semana anterior. Sigue dominando Django desencadenado, que este fin de semana suma 1,38 millones para un total de casi siete. Con un descenso imperceptible, y continuando con espectacular media por sala tenemos El lado bueno de las cosas, que con 1'29 millones se queda muy cerca del western de Tarantino.
El vuelo (0'68) va camino de los dos millones en su segunda semana, Lincoln (0'57) va a por el cuarto en su tercera, y ¡Rompe Ralph! (0'42) camino de los ocho en su sexta semana ya.
Dos novedades ocupan la sexta y séptima plaza. Hitchcock (0'39) y El último desafío (0'34) debutan con números discretos. Cerrando la tabla tres filmes en torno a los doscientos mil euros: Movie 43, Los miserables yUn viaje inesperado.
Intérpretes:
Ignacio Mateos, Pierre Bénézit, Raphaëlle Agogué, Jordi Vilches,
Stanley Weber.
Música
original: Juan Bardem.
Fotografía:
José Luis Alcaine.
Montaje:
María Lara.
Idioma:
Francés, español.
Duración:
101 minutos.
4/10
El
nacimiento de un artista
Trueba
y Colomo son dos apellidos unidos sin remisión a la Nueva Comedia
Madrileña; aquel movimiento que surge durante la transición,
reflejo de la sociedad capitalina de la época. Mientras un Fernando
abandonó la comedia hace quince años, el otro nunca la ha dejado
del todo (a pesar de sus escarceos con otros géneros). Uno
experimenta con el documental y la animación, mientras el otro
muestra cierta predilección por el cine de época con aires
sofisticados. Lo que ya hizo Trueba en a finales del siglo pasado
es lo que ahora intenta Colomo con La banda Picasso.
Una
película que tiene mucho en común con La niña de tus ojos,
ambas repletas de humor amable para todos los públicos, y
protagonizadas por artistas españoles en el extranjero. Es curioso
que Trueba haya estrenado también en 2012 un trabajo sobre un
creador. Aunque el enfoque de El artista y la modelo muestre
la divergencia que hay actualmente entre dos carreras que un día
corrieron paralelas.
La
banda Picassoes una película que juega a ser
encantadora, pero se queda algo sosa. La más que correcta
ambientación no se ve correspondida por un casting al que le falta
carisma. Muy especialmente a un protagonista que da la impresión
de estar pasando por allí, y al que cualquier secundario le roba el
plano. Es cierto que el film nos muestra una época en la que Picasso
pasa de ser un chico apocado a alguien decidido a que nada le impida
llegar a ser un gran artista. Pero tampoco Mateos es capaz de
reflejar esa evolución en toda su dimensión.
No
hay nada molesto en una película que transcurre sin sobresaltos,
transitando siempre por territorio seguro. Pero los pocos riesgos
también impiden que este trabajo crezca más allá de ser un
producto de consumo ágil, pero incapaz de dejar huella.
Dirección:
Bob Odenkirk, Elizabeth Banks, Steven Brill, Steve Carr, Rusty
Cundieff, James Duffy, Griffin Dunne, Peter Farrelly, Patrik
Forsberg, Will Graham, James Gunn, Brett Ratner, Jonathan van
Tulleken.
Intérpretes:
Dennis Quaid, Hugh Jackman, Kate Winslet, Naomi Watts, live
Schreiber, Anna Faris, Emma Stone, Kieran Culkin, Richard Gere,
Justin Long, Jason Sudeikis, Uma Thurman, Chloë Grace Moretz, Gerard
Butler, Sean William Scott, Johnny Knoxville, Halle Berry, Stephen
Merchant, Terrence Howard, Elizabeth Banks.
Guión:
Steve Baker, Will Carlough, Jacob Fleisher, Patrik Forsberg, Matt
Portenoy, Greg Pritikin, Rocky Russo, Jeremy Sosenko, Elizabeth
Wright Shapiro.
Música
original: Tyler Bates, Christophe Beck, Leo Birenberg, William
Goodrum, Dave Hodge.
Fotografía:
Frank G. DeMarco, Steve Gainer, Matthew F. Leonetti, Daryn Okada,
William Rexer, Mattias Rudh, Eric Scherbath, Newton Thomas Sigel, Tim
Suhrstedt.
Montaje:
Debra Chiate, Patrick J. Don Vito, Suzy Elmiger, Mark Helfrich, Craig
Herring, Myron I. Kerstein. Joe Randall-Cutler, Sam Seig, Cara
Silverman, Sandy S. Solowitz, Jonathan van Tulleken, Håkan
Wärn, Paul Zucker.
Idioma:
Inglés.
Duración:
90 minutos.
2/10
Estrellas
de primera, directores de segunda, guiones de tercera
Cuando
detrás de un proyecto anda metido uno de los hermanos Farrelly (en
este caso Peter), podemos esperar cualquier cosa menos corrección
política o humor fino. Movie 43 nace (después de un excesivo
periodo de gestación que duró más de una década) con vocación
irreverente. En sus orígenes, se preveía que los diferentes
sketches tuvieran tres directores: los propios Farrelly, los Zucker y
el dúo Trey Parker/Matt Stone. Al final, solo el mayor de los
Farrelly se ha mantenido en un proyecto que ha sido copado por
nombres de segunda fila.
Ahí
comienzan los problemas del film. En lugar de los responsables de
algunos de los momentos cómicos más desternillantes de las últimas
décadas (Aterriza como puedas, South Park...), tenemos a directores
que cuentan en su curriculum con títulos del calibre de Dr. Dolittle
2, Mr. Deeds, Papá Canguro, Prácticamente magia o la saga Hora
punta. Definitivamente, el cambio no ha sido para mejor.
No
vamos a hablar del tópico que siempre sale a relucir en las
películas episódicas: su irregularidad. En este caso, el nivel de
la mayoría de cortos es bastante parejo en lo que a calidad se
refiere. O más bien, en la falta de ella. La mayoría de piezas
tienen una duración alrededor de los siete minutos, un tiempo
reducido que en algunas ocasiones les queda largo. Hay varios
sketches que se agotan con el chiste inicial. El buen partido, La
propuesta, Ibabe, A la gloria por la victoria, o incluso La gran cita
rápida de Robin. Todos parten de una idea que tiene (dependiendo del
caso) más o menos gracia, pero sobre la que se dan vueltas con un
desarrollo muy pobre, o inexistente.
Educado
en casa y Cita de adolescentes son los que mejor juegan con el tempo,
con un desarrollo situacional más coherente y acertado. Sin ser
demasiado brillantes, al menos mantienen el tipo. En este sentido,
funcionan mucho mejor el par de piezas que no llegan al minuto de
duración. Un chiste rápido, certero... y a otra cosa. Y luego
tenemos los cortos que no son más que una escalada de burradas. Algo
que representa en todo su esplendor Verdad o acción, pero a lo que
también se apuntan Veronica/CVS, Feliz cumpleaños o Beezel.
Aunque
lo que termina por hundir a esta película es el ridículo hilo
conductor que se han sacado de la manga para dar ¿cohesión? al
conjunto. Un despropósito pueril cuya conexión con los cortos es
nula. Decíamos que Movie 43 nace con vocación gamberra. El producto
final es un descafeinado para preadolescentes. Y es que existiendo
desde hace ya años cosas como South Park o Padre de familia, esto se
queda en un juego de niños. Eso sí, estrellas como Hugh Jackman,
Naomi Watts, Kate Winslet, Richard Gere, Gerard Butter, Halle Berry o
Uma Thurman podrán presumir de haber participado en una comedia
(supuestamente) cafre.
Intérpretes:
Arnold Schwarzenegger, Eduardo Noriega, Forest Whitaker, Johnny
Knoxville, Luis Guzmán, Peter Stormare, Zach Gilford, Jaimie
Alexandre, Génesis Rodríguez.
Guión:
Jeffrey Nachmanoff, Andrew Knauer.
Música
original: Alan Silvestri.
Fotografía:
Ji-yong Kim.
Montaje:
Steven Kemper.
Idioma:
Inglés.
Duración:
107 minutos.
5/10
Arnold
ha vuelto
La
vuelta de Schwarzenegger al cine, al menos como protagonista, no ha
creado el revuelo que se podía esperar. Para su “esperado”
regreso ha elegido el debut americano del reputado director coreano
Kim Ji-woon, responsable de películas como Dos hermanas, A
bittersweet life o Encontré al diablo.
La
cosa trata de un narcotraficante mejicano, interpretado por Eduardo
Noriega, que se fuga cuando está siendo trasladado. Mientras, un
sheriff de un pueblo fronterizo intenta disfrutar de su día libre
cuando se empiezan a suceder diversos actos delictivos en este
tranquilo pueblo, crímenes que tendrán como objetivo ayudar a que
el delincuente fugado consiga cruzar la frontera por dicho pueblo,
cosa que el bueno de Schwarzenegger intentará evitar con ayuda de
sus variopintos ayudantes y algunos de los personajes más grotescos
que habitan el pueblo.
Lo
cierto es que la película está mucho más cerca de las coordenadas
que definen el cine del facha austriaco que de la cinematografía del
director coreano. Se trata de una película de acción sin
demasiadas pretensiones y cargada de humor absurdo. Una
pequeña película de acción de bajo presupuesto con una gran
capacidad para la autoparodia, especialmente gracias al personaje
de Arnold, lo cual no quiere decir que los chistes que se hagan sean
graciosos.
La
película está compuesta principalmente por dos tramas: una es la
que protagonizan el narcotraficante fugado y el policía
-interpretado por Forest Whitaker- que estaba a su cargo cuando esto
sucede, la cual se intenta contar de la manera más seria posible; y
por otro lado, los avatares de este sheriff mazado y sesentón que
pelea por mantener la paz en el pueblo junto a (y a pesar de) un
grupo de personajes absurdos destinados a poner el toque de humor a
la película.
Lo
cierto es que ninguna de las dos tramas funciona especialmente bien,
pero por lo menos con la segunda nos llegamos a entretener. Arnold
muestra estar libre de prejuicios y se ve inmerso en escenas
realmente tontorronas que conseguirán sacar más de una carcajada de
entre el público menos exigente. Sigue siendo el actor
limitadísimo que era cuando estaba en lo más alto de su carrera
(eso no ha cambiado), pero por lo menos ahora uno se queda con la
sensación de que él es más consciente de ello y que, por lo tanto,
consigue sacarle más partido.
Lo
cierto es que Schwarzenegger podría haber vuelto con una película
más grande, con más presupuesto y efectos especiales; pero en
cambio ha decidido hacerlo con una
modesta película de acción cargada de humor que nunca llega a
molestar, y que si uno la ve liberado de prejuicios, puede llegar
hasta a entretener.
Semana de pocos estrenos en la cartelera española. Destacamos el documental Ai Weiwei: Never Sorry, centrado en la figura del artista y provocador activista chino, quien incluso ha llegado a ser detenido por el gobierno de su país.
También distribuido (y en este caso producido) por Avalon llega otro documental. Mapa es el debut en el largometraje del español León Siminiani, una especie de película-diario en la que el director nos cuenta su vida a lo largo de varios años.
El casi desconocido Sacha Gervasi dirige Hitchcock, que centra sus miras alrededor de Psicosis (su gestación y rodaje). Con Scarlett Johansson como Janet Leigh y un Anthony Hopkins -embutido en maquillaje imposible- como el director británico, el film es un homenaje a Alma, la compañera sentimental de Hitch.
El coreano Kim Ji-woon (Dos hermanas, Encontré al diablo) se pasa a Hollywood, y lo hace con la vuelta de Arnold Schwarzenegger. En El último desafío el actor austríaco interpreta al sheriff de un pueblo fronterizo con México que deberá detener a un narcotraficante fugado (interpretado por Eduardo Noriega) antes de que cruce al país vecino.