Por Alberto Gallardo
El sacrificio de un ciervo sagrado (Yorgos Lanthimos. Reino Unido-Irlanda, 2017)
Oficial Fantàstic Competición
Desde la irrupción en 2009 de Canino, uno de esas sorpresas que perduran en la retina del espectador dispuesto a dejarse volar la cabeza por la vía de la provocación psicológica, Lanthimos ha compuesto una irregular aunque interesantísima filmografía en la que bucea en la violencia implícita del mundo moderno y sus convenciones sociales. Si en Langosta retrataba con un humor negrísimo la virulenta exclusión de la soltería, en su nuevo film (el más hanekiano de los suyos) disecciona sin miedo a la amoralidad la venganza de oprimidos sobre opresores y revela a la muerte como único recurso para equilibrar la desigualdad de fuerzas. Un cuento cruel, retorcido en su frialdad expositiva y excelentemente interpretado por un trío protagonista en el que destaca un sorprendente Colin Farrell.




