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jueves, 8 de noviembre de 2012

Festival de Sevilla 2012: Día 4

Por Alicia Ortega


Gebo et l'ombre Manoel de Oliveira, Francia/Portugal 2012 Sección Oficial

Las distintas artes están ahí para ofrecernos las posibilidades que mejor nos sirvan para expresar lo que queremos en cada momento. Y no aprovecharlas me parece una falta de respeto a las Musas. Oliveira nos trae esta vez una obra de teatro filmada que triunfaría sin duda en premios como los Max pero que realmente pinta poco en un festival de cine. Un guión bastante bueno y un reparto excelente (Claudia Cardinale, Michael Lonsdale, Jeanne Moreau) no hacen sino resaltar la gran película que podría haber sido, de ser realmente una película.


Recoletos arriba y abajo Pablo Llorca, España 2012 Sección Oficial

Vergonzosa. Poco más se puede decir porque no hay por dónde cogerla. Técnicamente, artísticamente, como queramos verlo, es como si le hubieran dejado unas cámaras a un niño no muy despierto y hubiera hecho la película. Y aunque la fotografía y el sonido son tan terribles que casi no dejan lugar a horrorizarse por una historia sin el menor interés y que no lleva a ningún lado, a lo que quiero hacer una especial mención es a la selección de casting, no tanto por las deplorables interpretaciones que nos ofrecen los actores individualmente, sino por las relaciones absolutamente increíbles que nos presentan entre los personajes incluso físicamente.

martes, 6 de noviembre de 2012

Festival de Sevilla 2012: Día 3


Por Alicia Ortega



À perdre la raison Joachim Lafosse, Bélgica/Luxemburgo/Francia/Suiza 2012 Sección Oficial 

Basado en hechos reales. À perdre la raison es el telefilm de Antena 3 del cine europeo, con su crimen, sus personajes atormentados... y, para más inri, sin ningún tipo de motivo que vaya llevando al desenlace. Los acontecimientos se suceden porque sí, Murielle se planta un caftán para evitar volverse loca pero misteriosamente esa solución no funciona y decide hacer algo más radical. Intentar entenderlo sí que es motivo para volverse loco.



Me too Aleksei Balabanov, Rusia 2012 Sección Oficial 

Esta road movie con dirección a la felicidad se compone de una mezcla indiscriminada de géneros que podría resultar explosiva pero, sorprendentemente, funciona bastante bien. Repitiendo a lo largo de toda la película la frase que le da título: “voy en busca de la felicidad” “yo también”, viajamos hacia el lugar donde esta felicidad puede conseguirse o no, dependiendo de si el campanario elige transportarnos. El viaje no parece muy duro, solo hay que eliminar a algunos guardas, pasar del verano al invierno y quizás correr desnudos por la nieve, pero ¿qué es eso a cambio de la felicidad?

lunes, 5 de noviembre de 2012

Festival Sevilla 2012: Día 2

Por Alicia Ortega



Boy eating the bird's food Ektoras Lygizos, Grecia 2012 Sección Oficial 

¿Qué esperamos de la sección griega del Festival? Historias sobre la crisis. Empezamos con esta, en la que un joven aspirante a contratenor tiene que pasar de los últimos resquicios que le quedan de “clase media” a la clara indigencia. Con ejemplos más duros de lo que sería necesario, estos griegos no se andan con rodeos, nos enfrenta a lo que está a punto de llegarnos a otras zonas de Europa. No es una gran película, pero sí consigue lo que pretende: mostrarnos la realidad.




Un asunto real Nikolaj Arcel,
Dinamarca/Suecia/Rep.Checa/Alemania 2012 Sección Oficial 

Este festival me está sorprendiendo mucho el optimismo generalizado de la mayoría de las películas. Incluso en esta, con un triángulo amoroso entre los Reyes y el médico de la Corte danesa, que no podía de ningún modo acabar bien, Arcel nos deja el mensaje de que “todo llega”, y aunque las personas con ideas demasiado adelantadas a tu tiempo tengan que sacrificarse, finalmente los avances se consiguen. Se luce Mads Mikkelsen expresando todo con su semblante siempre aparentemente inexpresivo.



Amour Michael Haneke, Austria/Alemania/Francia 2012 Selección EFA 

Haneke no decepciona, cuando empiezas a ver una película suya puedes estar seguro de que no te va a dejar indiferente. Y con Amour nos golpea a base de realismo. Realismo puro. Realismo duro. Emmanuelle Riva dando vida a la muerte paulatina de una forma magníficamente estudiada al detalle, y Jean-Louis Trintignant como el amor más absoluto, que a menudo se equivoca y otras muchas veces es el único que puede ver la verdad. Bravo.

Martes, después de Navidad


Marti, dupa craciun (Rumania, 2010).
Dirección: Radu Muntean.
Intérpretes: Mimi Branescu, Maria Popistasu, Mirela Oprisor, Dragos Bucur, Victor Rebengiuc.
Guión: Radu Muntean, Razvan Radulescu, Alexandru Baciu.
Fotografía: Tudor Lucaciu.
Montaje: Alma Cazacu.
Idioma: Rumano.
Duración: 99 minutos.


8/10
Dulce Navidad

El actual cine rumano goza de una envidiable salud. Películas que proponen una apuesta formal firme y muy coherente. Desde que Cristi Puiu marcara el camino con La muerte del Sr. Lazarescu, muchos son los que lo han seguido, componiendo un panorama en el que se habla sobre el pasado y el presente de la sociedad rumana, a través de un estilo despojado de artificios, y que tiene su punto fuerte en los larguísimos planos que hacen crecer a los personajes hasta límites insospechados.

Radu Muntean es uno de esos directores de inmenso talento y rigurosa propuesta formal. Martes, después de Navidad tiene casi tantas secuencias como planos, reduciendo los cortes la mínimo. Empezando por una primera secuencia que es todo un prodigio de naturalidad, en la que espiamos a dos amantes que viven con pasión su amor. Una película rodada por orden cronológico que empieza con dos personajes desnudos ante la cámara. Al director le interesa mostrar la evolución de sus personajes, de ahí que rodara de esa forma. Pero el primer triunfo está en conseguir tal grado de compenetración en la primera secuencia, cuando todo siempre es más frío.


El argumento no es ninguna novedad. La infidelidad en el matrimonio. Pero sí que hay una forma de abordar el tema no habitual en el cine, no ya en el más comercial, incluso en el más denominado cine de autor. Se tarda mucho en abordar directamente el conflicto, que el director va rodeando a través de secuencias más bien cotidianas. Ahí es el personaje masculino el que sostiene el film. En una interpretación que puede parecer anodina, el actor hace un magnífico trabajo. Su rostro no refleja lo mismo (ni remotamente parecido) cuando está con una mujer o cuando está con la otra. El contraste es claro, y es especialmente relevante ver sus interacciones con la esposa, en las que va creciendo el desasosiego y ese estar ausente.

Hay una secuencia central que supone un punto de inflexión, en la que los tres coinciden más o menos por accidente, sin saber la mujer que la dentista que atiende a su hija es la amante de su marido. Otro prodigio de planificación y de un trabajo actoral soberbio. Y un punto a partir del cual, ya nada será igual para nadie. Hay que destacar el hecho de que Raluca jamás se comporta como una amante despechada o exigente, no es ella la que provoca el conflicto.

La última secuencia absolutamente magistral es aquella del desenlace. La (no) explosión de Paul a la hora de desvelar su secreto es genial. Todo lo que viene detrás es real como la vida misma, una montaña rusa de emociones. Una vez más, los actores consiguen llevar con una capacidad enorme los momentos más explosivos del film.

Muntean nos habla de las relaciones, y lo hace con una naturalidad apabullante. Con una película que hace crecer a sus personajes; que son los que hablan y callan, los que sienten y piensan. Una película en la que no todo se ve, y en la que lo cotidiano nos permite construir el relato global. Un relato salteado con un puñado de largos planos, algunos de ellos sublimes. Como aquel que sirve de epílogo, un cierre redondo para una de las grandes películas que se estrenan este año en nuestro país.

Manuel Barrero Iglesias



domingo, 4 de noviembre de 2012

Looper


Looper (Usa, 2012)
Dirección y guión: Rian Johnson.
Intérpretes: Joseph Gordon-Levitt, Bruce Willis, Emily Blunt, Paul Dano, Noah Segan.
Música original: Nathan Johnson.
Fotografía: Steve Yedlin.
Montaje: Bob Ducsay.
Idioma: Inglés.
Duración: 119 minuttos.



7/10 

Salvando un incierto futuro

Si en su estupenda carta de presentación, Brick, el director Rian Johnson se confesó deudor del mismísimo Dashiel Hammett -con resultados más que estimables en su acercamiento al moderno cine negro- en éste su tercer largo (pasemos de puntillas sobre Los hermanos Bloom), sus inspiradores tienen igualmente ilustres nombres y apellidos, ni más ni menos que los de Ray Bradbury o los de Philip K. Dick. La ciencia ficción es un enorme campo abierto en el que, cuando creemos que ya hemos visto todo, siempre aparece alguien para demostrar lo contario.

A priori Looper se puede presentar como la enésima cinta sobre viajes y paradojas temporales; como otra vuelta de tuerca sobre máquinas del tiempo y realidades paralelas. Y sí, lo es. Pero tras esa primera capa surge un brillante y redondo guión, una historia bien pensada que da sentido al uso de todos esos viejos tópicos mil veces vistos. Y no era tarea fácil, una sola pieza que fallase en el engranaje fabricado podía dar al traste con todo; y lo cierto es que, de principio al fin, todo encaja y rueda a la perfección. Cualquier detalle, por insignificante que pueda parecer (véase la aparición, en principio insustancial, de la telequinesia), va ganando y termina por tener relevancia dando lógica a lo contado; en un robusto “crescendo” que culmina en un sobrecogedor (algo autocomplaciente, pero bien resuelto) desenlace, de aquellos que dejarán huella en muchos espectadores.

Hay un arranque que interesa y engancha, partiendo de una de esas ideas que hacen a uno pensar aún que hay margen para la originalidad. Nos situamos en un futuro muy cercano donde algunos son conscientes de que más allá en el tiempo se podrá navegar en él. Y, siendo así, las mafias del futuro encargaran a nuestros protagonistas (los loopers) deshacerse de aquellos que les estorban, sin dejar rastro alguno, llevándolos 30 años atrás.

Pero si tras esta brillante idea no hubiera un respaldo dramático y unos personajes (que se terminarán reencontrando con ellos mismos) que llamaran nuestra atención poco más hubiera dado de sí. Y todo ello consigue el texto de esta cinta. Sobre todo desde el momento en el que el protagonista, Joseph Gordon-Levitt (que comienza a formar un dúo con Johnson que se prevé duradero), da con una granja donde viven una madre (Emily Blunt) con su pequeño hijo. Comienza entonces una compleja búsqueda y lucha por sobrevivir donde no sólo parece estar en juego el destino de los protagonistas (que buscan salvarse a ellos y a aquellos con los que saben que compartirán destino, décadas después) sino los de toda la humanidad. Complejo asunto al que se enfrenta, y en el que nos hace disfrutar a todos en su recorrido, el director.

Puede que alguna de las mil piruetas mostradas sea excesiva y recuerde al cine de acción más desatado, como alguna de las fugas en las que participa ese personaje venido del futuro que encarna un Bruce Willis, a cuya subtrama se le busca, algo forzadamente, la contundencia romántico/desesperada necesaria como para justificar su comportamiento. Todo ello provoca que el filme no crezca hasta alcanzar la altura que en algunos momentos uno espera que pueda llegar a lograr, pero en todo lo demás Looper está bajo control, es directa y no esconde su carácter de juego destinado a entretenernos con inteligencia.

En demasiadas ocasiones el cine (que en otras también ha sido cruel con nuestro destino en este planeta) nos ha dibujado el futuro lleno de mejoras, de avances tecnológicos impensables, de mil “gadgets” que harán nuestra vida más larga y llevadera. La ciencia ficción ha jugado con la idea de que el ser humano fabricará máquinas fascinantes que nos llevarán a otras galaxias, a otros mundos, y ha supuesto que esos artilugios y los soportes vitales que harían a un hombre permanecer con vida, podrán ser creados y, lo que es más difícil de pensar, podrán ser financiados en algún momento. Un futuro muchas veces en positivo.

Quizá uno de los puntos fuertes de Looper (en una estudiada y realista ambientación sin estridencias) sea enfrentarnos a un porvenir en el que nada de eso se produzca. Donde apenas, por ejemplo, los vehículos que ahora conocemos (hablo de los mismos literalmente) sean modificados con rudimentarias placas solares que nos hagan prescindir del petróleo y donde la miseria haya ganado terreno en lo que hoy llamamos primer mundo.

No es nada descartable que eso sea lo que nos espere. En Looper vemos a gente atemorizada por vagabundos que deambulan saqueando en busca de algo para sobrevivir. Vemos una civilización desorganizada y con menos recursos de los que hoy en día gozamos.
Y resulta fascinante mostrarnos ese posible entorno imaginario como fondo para una película que juega mucho con cierto estudio del mundo actual que nos rodea y que arranca en 2040 (o sea, pasado mañana).


Jorge R.


Festival Sevilla 2012: Día 1


Por Alicia Ortega



Reality Matteo Garrone, Italia/Francia 2012 Sección Oficial

El retrato de una obsesión, desde antes incluso de su nacimiento hasta una culminación, positiva o negativa según los ojos de quien la ve. Un hombre como cualquier otro, responsable padre de familia que, casi obligado por sus parientes, se presenta sin realmente quererlo a un casting del Gran Hermano italiano y la espera y la ilusión van tomando el mando de toda su vida. 

Garrone trata esta idea impecablemente durante casi todo el metraje, mostrando paso a paso cómo se va forjando esta obsesión, y apoyado por el magnífico trabajo del protagonista, Aniello Arena. ¿El problema? El guion se adentra en los últimos minutos en un terreno algo felliniano que no había aparecido antes, y divide la película en dos demasiado distintas. No habría pasado nada por cortar el último cuarto de hora.



Good Vibrations Glenn Leyburn / Lysa Barros D'Sa, Reino Unido / Irlanda 2012 Sección Oficial

Está claro que el tema principal de esta cinta es la música, tanto como motor de la historia como llevándola a través de una época en la que el espíritu punk podía acabar con las pequeñas grandes diferencias entre hermanos. La vida de un hombre con pasión como Terri Hooley, que hipoteca su vida y la de aquellos a los que quiere ayudar en favor de algo más importante: la música. Muy sencilla, fácil de ver y que deja un buen sabor de boca.



Holy Motors Leos Carax, Francia 2012 Special Screenings

En la presentación, nos informan de que la película homenajea a muchos grandes del cine francés. Según avanza, no podemos ignorar las similitudes con 2001: Una odisea del espacio. Y, como la de Kubrick, Holy Motors es susceptible de ser interpretada de cientos de formas distintas, que pueden diferir mucho de la idea original del creador. Surrealismo francés dividido en episodios que muestran las diferentes personas en las que se convierte el actor que la protagoniza, cada uno explorando un género distinto. 

Pero no olvidamos que, además de surrealista, la película es francesa, y así Carax regala a los amantes de este cine con elementos ya típicos, como la canción en mitad de la historia, interpretada aquí por Kylie Minogue, que completa el reparto de estrellas con Eva Mendes y Michel Piccoli, aunque la elección de la canción en sí no haya sido muy acertada.

Festival Cine Europeo Sevilla 2012

El viernes 2 de noviembre dio comienzo la IX Edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla. La gran novedad de este año se encuentra en la dirección del certamen. José Luis Cienfuegos, después de convetir Gijón en una cita ineludible para los amantes del cine más arriesgado llega a la capital andaluza con la intención de levantar un Festival que no andaba en sus mejores momentos. Y la apuesta de Cienfuegos por el cine de calidad es más que notoria.

Una sección oficial que reúne a gente como Pablo Llorca, Thomas Vinterberg, Matteo Garrone, Manoel de Oliveira o Joachim Lafosse, 

Las nuevas olas es una sección de nueva creación en la que se da espacio a nuevos valores, a las propuestas más novedosas del panorama actual. Una magnífica oportunidad para descubrir cineastas que dan sus primeros pasos.

En Selección EFA, una muestra de películas que compiten por los Premios de Cine Europeo. Entre otros títulos Amour (Michael Haneke), Cesare deve morire (hermanos Taviani) o Paradise Love (Ulrich Seidl).

El cine documental también tiene su sitio en No Ficción. Eurodoc, mientras el público infantil/juvenil tiene su cita en Europa Junior.

En cuanto a las retrospectivas, Focus Europa dirige su mirada a Grecia, cinematografía siempre interesante, cuyo máximo exponente en la actualidad es Giorgios Lanthimos, pero que tiene otros autores a los que descubrir. Un nombre básico como Agnès Varda, y el rescate de la obra de Gonzalo García-Pelayo, personaje inclasificable (hace poco Eduard Cortés realizó un film que narraba cómo consiguió hacer saltar la banca de los casinos), y que también hizo sus pinitos audiovisuales.




 
 
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