Actriz estadounidense de padres mexicanos que repartió su carrera entre cine y televisión. En la pequeña pantalla participó en series como Los ángeles de Charlie, Con ocho basta, Enredo, Canción triste de Hill Street, Fama, Punky Brewster, El mundo de Dave, Padre de famila o Mujeres desesperadas.
Algunos de los filmes en lo que apareció: Los Goonies (1986), Soldado universal (1992), The Brave (1997), Mejor...imposible (1997), Cachitos picantes (2000), Cosas que no se olvidan (2001), o Las mujeres de verdad tienen curvas (2002).
Muere a los 70 años a causa de un cáncer de hígado.
Desarrolló gran parte de su carrera en televisión, destacando como protagonista de la serie Centro Médico. De forma puntual apareció en multitud de series como Vacaciones en el mar, Hotel, Se ha escrito un crimen, Diagnóstico asesinato, Melrose Place, o La niñera.
En cine lo pudimos ver en títulos como Aterriza como puedas II, Psycho (el remake de Gus van Sant), o Mulholland Drive. Muere a los 76 años víctima de un cáncer de pulmón.
El
cine italiano tiene una vasta tradición en filmes sobre la
adolescencia. Los retratos de jóvenes que descubren la vida adulta
pueblan la cinematografía transalpina, que ha dado unas cuantas
obras inolvidables sobre el tema. También son expertos en ese cine
nostálgico (muy unido al anterior) en el que el retorno al pasado
tiene un claro poso de añoranza.
Un
pequeño pueblo costero (otro tópico explotado por los
italianos) es el gran protagonista de este enésimo relato de
iniciación a la vida adulta. Lo más interesante de
Terraferma se encuentra en el hecho de que el
pasado que retrata sucede en el presente. Una pequeña isla con
dificultades para adaptarse a los nuevos tiempos. La pesca deja de
ser rentable y los autóctonos tienen que recurrir al turismo para
subsistir.
El
film está repleto de interesantes dicotomías (aunque a veces puedan
caer en la simplificación), que se resumen en una: la lucha entre
tradición y progreso. Entre los mismos habitantes de la isla se
produce esa tensión. Loa más veteranos que se resisten a abandonar
su forma de vida; y los que pertenecen a la mediana edad, mucho más
dispuestos a dejar que entre el dinero en forma de turistas.
Y
aunque Crialese no puede evitar ponerse del lado de la vieja guardia
(a la que se muestra con mucha más humanidad), su mensaje final opta
por la concordia y la mesura. Ni renunciar al progreso, ni entregarse
a sus brazos a cualquier precio. Otra de las confrontaciones que
podemos ver es, precisamente, entre los turistas y los lugareños.
También aquí el director se preocupa en mostrar los pros y los
contras de ese intercambio.
A
medida que avanza el film, se introduce una nueva variante, la de los
inmigrantes ilegales. Se nos vuelve a enseñar la doble cara de
la misma moneda (y de manera muy gráfica): los que dejan dinero
frente a los que se dejan la vida. Es en este tema donde el film
corre el mayor peligro de caer en el manoseado cine de denuncia
social. El tratamiento se vuelve farragoso y demasiado oscuro.
Película
que combina momentos de altura con otros repletos de tópicos.
Como ese hilo conductor que es el adolescente al que le llega el
momento de confrontación con la vida adulta. Ese momento tan
'peliculero' en el que hay decisiones importantes que tomar, en el
que hay que decidir entre la cobardía y la siempre complicada
coherencia.
Guión: Carlos Therón, Roberto Therón,
Alfonso Aranda.
Música original: Antonio
Escobar.
Fotografía: Antonio J. García.
Idioma: Español.
Duración: 95 minutos.
A destiempo
Hace una
década el cine de Guy Ritchie podía tener cierta gracia. No es que fuera
sobresaliente, pero Lock & Stock
era un divertimento la mar de entretenido. Eso sí, sus trabajos posteriores se
han limitado a repetir esquema, con la consiguiente pérdida de frescura. Y es
que estamos ante un cine efectista, que conecta con el público gracias a un
montaje vertiginoso y al carisma de sus personajes. Lo dicho, una vez (o hasta
dos) tiene su encanto. Pero es un estilo condenado a no perdurar por culpa de
su superficialidad.
Nuestro Ritchie particular se llama Carlos Therón. Su carrera
empezó poco después que la del británico, aunque le ha costado más de una
década dar el salto al largometraje. De hecho, Impávido es una ampliación del corto que con el mismo título (y
mismos personajes) rodó en 2007. Este largometraje llega a destiempo, como representación de un estilo ya caduco.
Pero es que incluso como entrenamiento ‘testosterónico’
este producto se presenta muy defectuoso. Para empezar, por culpa de unos
diálogos que pretenden ser ingeniosos, pero que la mayoría del tiempo suenan
ridículos. Por lo demás, lo de siempre: tratar de imponer ritmo con el
montaje, y cargar el relato de acción para no dar respiro al espectador. Pero la escasez de medios (y de otras cosas
menos tangibles) impiden que el film consiga sus objetivos.
Los mejores momentos llegan gracias a un
sólido reparto que consigue sacar las castañas del fuego en más de una ocasión. Julián
Villagrán sigue demostrando su gran versatilidad, mientras Manolo Solo hace una
magnífica creación que acaba por adueñarse de la película. Cuando él aparece,
todo cobra un mínimo interés.
Un interés
que se esfuma con facilidad dentro de esta pobre aproximación cañí al cine de acción
anglosajón con cierto pedigrí. Un fallido (otro más) intento de captar la
atención del público joven en nuestro país.
Madgascar 3 desbanca a Batman en el primer lugar de la taquilla. Algo más de dos millones consigue la cinta de animación, mientras El caballero oscuro: La leyenda renace suma 1'66 más a unas cifras que ya superan los siete millones.
Algo por debajo del medio millón se quedan El dictadory Ice Age 4, mientras The Amazing Spider-Man cierra el Top 5 con algo más de trescientos mil. Superando la barrera de los doscientos mil encontramos en sexta y séptima plaza a Qué esperar cuando estás esperando y Tengo ganas de ti.
El irlandés mantiene sus buenos números, y mantiene el octavo puesto con 0'14. Cierran dos películas por debajo de los cien mil: Elefante blanco y El pacto.
Nos llega ahora el cuarto largometraje de la francesa Julie Delpy (que ya ha exhibido su trabajo posterior). El Skylab se pudo ver en el pasado Festival de San Sebastián, donde se alzó con el Premio especial del jurado. Una comedia agridulce ambientada en los años 70 que se centra en las relaciones familiares.
Dos estrenos españoles para esta semana. Impávido es un thriller basado en el corto del mismo nombre que también dirigió Carlos Therón en 2007, y que nos remite al cine de Guy Ritchie. Mientras, Amanecidos busca romper convenciones en un ejercicio que desdeña la narración tradicional.
Tres películas europeas. La balcánica Sólo entre nosotros es una comedia de poso amargo habitada por personajes de doble vida. Terraferma se encuentra dentro de la tradición italiana de historias de adolescentes que descubren la madurez, y además se atreve con el tema de la inmigración. Y una alemana de piratas, 12 pasos: La leyenda de un pirata.
Por último, se estrena Madagascar 3: De marcha por Europa, que cuenta con Noah Baumbach (Una historia de Brooklyn) como guionista.
Intérpretes:
Brendan Gleeson, Don Cheadle, Liam Cunningham, Mark Strong, Fionnula
Flanagan.
Música
original:
Calexico.
Fotografía:
Larry
Smith.
Montaje:
Chris
Gill.
Idioma:
Inglés, gaélico.
Duración:
96 minutos.
Arma
leal
A
Brendan Gleeson le conocemos principalmente por ser un secundario de
lujo en dramas intensos, o como socorrido villano en cine de acción.
Su presencia siempre resulta imponente. Por eso causa aún más
impacto verlo en un personaje como éste. No nos tiene acostumbrados
a protagonizar comedias en las que lleve todo el peso del film.
Aunque recordemos aquel precedente llamado Escondidos en Brujas,
película que también ironizaba en torno al thriller.
Martin
McDonagh fue el responsable de aquella excelente ópera prima que tan
inteligentemente jugaba con el género. Ahora, su hermano John
Michael se presenta en sociedad con otra comedia que se nutre del
policíaco para construir un híbrido que por momentos roza la
genialidad. Desde la estupenda primera secuencia ya queda claro
con qué nos vamos a encontrar. Un peculiar policía de apariencia
afable, pero de ortodoxia discutible.
Unos
primeros minutos repletos de chistes instalados en la incorrección
dan paso una desopilante buddy movie campestre.
Porque tampoco debemos obviar el papel que desempeña la Irlanda
rural en todo este tinglado. Si los estadounidenses han explotado
hasta la sociedad (también para la comedia) su América profunda,
McDonagh saca aquí todo el provecho posible al equivalente irlandés.
A
medida que avanza el metraje, el director se pone (en apariencia) más
serio, dándole al protagonista una nueva dimensión que lo acerca a
los (anti) héroes del western. Una nueva vuelta de tuerca acompañada
en todo momento por la estupenda música de Calexico. Este segundo
tramo pierde algo de frescura tras un inicio tan contundente, pero el
discurso sigue manteniendo un más que aceptable nivel de lucidez.
Un
debut en el largometraje que se atreve a combinar y desmontar
géneros, haciéndolo con mucha inteligencia y sentido del humor. Un
relato que se ve engrandecido por un personaje de un carisma
apabullante. Y en esto tiene mucho que ver la interpretación de un
Brendan Gleeson simplemente genial.